‘El sur’. La historia de la Gaviota.

‘El sur’ es sombría, oscura y fúnebre. Es la gelidez del Norte. Son fantasmas venidos del pasado para conquistar el presente. Un presente tan triste, tan desalentador, tan hiriente, que acaba por destriparte las entrañas del alma. También es magia y fantasía, derivado de ese mundo que camina entre lo pueril y lo juvenil. La calidez del Sur evocada en recuerdos y postales.  Es la esperenza de un mañana mejor. Pero, sobre todo, ‘El sur’ es la incerteza del péndulo, oscilando siempre entre la alegría y la melancolía.

El misterio de Estrella por averiguar el pasado de su padre sirve para que Víctor Erice, apoyándose en su particular mundo visual y en el gran trabajo de fotografía de José Luis Alcaine, nos emocione con esta poética y lírica historia acerca del mundo de los sentimientos.

‘El maestro de esgrima’. La gloriosa estocada.

Son los tiempos en los que la Gloriosa comienza a gestarse en las calles de Madrid. El descrédito de Isabel II, principalmente por razones de alcoba, es total. Su función simbólica, como monarca del Reino, ha quedado en nada. La expulsión borbónica a manos de Prim es una realidad inminente. En este contexto, se sitúa Don Jaime de Astarloa, uno de los maestros de esgrima más notables de la ciudad.

‘El maestro de esgrima’ es una original historia en la que la Revolución del 68 servirá como caldo de cultivo para construir un laberinto del que no le será fácil salir a Omero Antonutti, el personaje principal. Un hombre de una nobleza ya en decadencia, con un honor intacto y un amor apesumbrado que siente por Assumpta Serna, una de sus nuevas discípulas. Una mujer que hará tambalear la antimundana existencia del maestro para meterlo de lleno en la cruda realidad de la época, hilvanando un juego misterioso entre ambos, en el que pronto se entremezclarán excelentes secundarios como Joaquim de Almeida, Miguel Rellán o Alberto Closas.

Como decimos, peculiar y novedosa cinta, cargada de amor e intriga, con un trasfondo de agitación política, de conflicto de intereses y traiciones, en la que la esgrima y la sangre derramada servirán como vehículo a un argumento que nunca decae. Gran película.