‘Lilja 4-ever’. Hiriente realidad.

A Lilja, el sueño americano le duró bien poco. Tanto como tardó su madre en abrirse de piernas con el primero que pasaba por allí, y dejarla tirada a élla, sin América, sin madre y sin dinero. La vida no fue justa con élla, nunca.

Ese ángel de la guarda al que tantas plegarias dedicaba, parecía haberse olvidado de la pobre Lilja. Nacida y criada en un barrio moribundo, de una ciudad moribunda, y en un país moribundo, estaba predestinada a la miseria. Tanto, o más, que Volodya, su fiel amigo y verdadero ángel de la guarda. De espíritu inocente, el mundo la devoró salvajemente.

Engañada y maltratada, su calamitosa existencia ha sido narrada, sin tapujo alguno, por Lukas Moodysson, quién, con este hiriente retrato, nos fuerza a abrir los ojos, denunciando una oculta realidad, hurgando en la herida y humillando a nuestras acomodadas conciencias.

8.5/10  

‘Fucking Åmål’. Desoladora, corrosiva, tierna.

Jóvenes populares, jóvenes freaks. Fiestas divertidas, fiestas desoladoras. Alcohol, ensalada. Sexo con chicos, sexo con chicas. Pequeñas dicotomías que separan a Elin de Agnes. Hay un mundo entre ellas. Sin embargo, matiz: son adolescentes.

Lukas Moodyson, todavía novel allá por el 98, nos sorprendía con esta juvenil historia tejida en torno al existir de dos muchachas azotadas por esa cosa llamada adolescencia (+ incerteza sexual).  Todo se perfila dentro de un gran retrato generacional de la juventud nórdica (y por ende, europea) que nos deja, gracias a la frescura de su propuesta romántica y a su mordaz trasfondo, un muy buen sabor de boca. Atención a la brillantez de sus diálogos.