Breathe in

Breathe-In-2013-Movie-PosterMe gustó mucho la anterior obra de Drake Doremus, Like crazy (2011). Era una película emotiva, diferente. Llegaba un momento, por tanto, delicado para el cineasta. Tras un éxito como aquel, a uno solo le quedan dos opciones: bien demuestra con su segunda cinta que aquello no fue flor de un día, bien se disuelve como un azucarillo.

Pues bien, me ha gustado Breathe in. El autor vuelve a diseccionar el mundo que rodea a los asuntos del corazón con una frescura y un toque personal muy agradecido de ver. Los diálogos entre el maduro y frustrado Guy Pearce y la joven y solitaria Felicity Jones consiguen envolvernos en ese torbellino sentimental y mar de dudas en el que se convierte la película. La figura del matrimonio burgués y la imprevisibilidad de la juventud son escenificados de una forma sentida: a ratos hiriente, a ratos efusiva; siempre humana.

Esta es una historia de personajes. De buenos personajes, diría yo. A Felicity Jones y Guy Pearce se les unen la colosal Amy Ryan y la desamparada Mackenzie Davis. El relato, en definitiva, suena creíble, lleno de matices, contagiándonos sutilmente los sinsabores que azotan a sus protagonistas. 

7.5/10 

‘Blue velvet’. Deslumbrante pesadilla.

blue_velvet_00Lumberton es un pueblo pacífico y tranquilo. Situado en North Carolina, sus habitantes trabajan en el sector maderero y ocupan ese estrato social al que conocemos como clase media. Amplias casas, bonitos jardines, serviciales coches y buen pavimento. Una colección de preciosos vecindarios en la que todo parece perfecto, impoluto. Una estampa, en apariencia, sin un pero.  

“Es un mundo extraño”. Jeffrey Beaumont, un joven que vuelve a su pueblo natal tras la enfermedad de su padre, no alcanza a comprender porqué existen los problemas, porqué la gente se comporta como se comporta. No entiende, en definitiva, la turbiedad que rodea a la vida. Él no la cree necesaria, como tampoco Sandy, una joven en la que en sus sueños imagina un mundo lleno de petirrojos, simbolizando éstos el amor y la benevolencia.  

El brillante David Lynch se sirve de la sensualidad de Isabella Rosellini, de la soledad y desamparo que proporciona un triste apartamento, de la obsesiva – casi enfermiza – actitud de Kyle MacLachlan, de la candidez y ternura de Laura Dern, de la peligrosidad de Dennis Hopper y, sobre todo, de las oscuridades que rodean a este mundo para tejer una obra angustiosa, de perfecta narración y estética, que termina por inquietar al espectador.

Un metódico thriller de claustrofóbica puesta en escena que juega con las dobles apariencias y las falsas realidades. Eso es, en esencia, ‘Blue velvet’. ¿Qué hay más allá de la superficie? Prepárense para adentrarse en esta deslumbrante pesadilla.

8.5/10

‘The trigger effect’. Jungla residencial.

David Koepp, sensacional guionista y notable director, rompía mano con la cámara gracias a ‘The trigger effect’ (1996). En ella, se nos presentaba, gracias al pretexto de un apagón eléctrico, un inquietante fin de semana en mitad de una zona residencial, icono del sueño americano, convertida ahora en una auténtica jungla urbana.

Un buen viernes, decides ir al cine a ver una película. Soportas las palomitas y al típico plasta que no tiene un lugar mejor en el que charlar. Te vas de vuelta a casa y, a mitad noche, descubres que se ha ido la luz. Es la caída de uno de los cimientos del actual sistema, la energía eléctrica, lo que provoca un caos absoluto. Las american express de nada valen, hay poco dinero líquido y la ofimática se ha resquebrajado por los cuatro costados. Cosas tan sencillas como comprar un simple medicamento para el cuidado de tu bebé, se convierte en una auténtica cruzada, despojándote de tu lado más civilizado cayendo en el hurto a la desesperada.

Poco a poco, la inquietud va mutando en pesadilla. Los vándalos aprovechan para el saqueo sistemático. Un paradigmático barrio residencial, de esos con jardincito y banderita, se convierte en una perita en dulce para el crimen. Robar, asesinar. ¿Qué tipo de civilización hemos creado? Cae la luz y te adentras, de golpe y porrazo, en las tinieblas. La solidaridad, ayuda al prójimo y cooperación se pierden, sutituyéndose por el egoísmo, la maldad y la competencia por la ¿supervivencia?

Película que incita a la reflexión, sobre todo, en clave estadounidense, acerca del sistema sobre el que vertebran sus vidas. Koepp pone el dedo en la llaga y se divierte (o encabrona) de lo lindo a través del supuesto ficticio del que parte y sus nefastas consecuencias. Tensa película que únicamente cojea un tanto cuando trata de herir con ese triángulo sentimental alimentado por unos egos, fraternales o no, contrapuestos. Con todo, lograda.

7/10

Spoiler

¿Acabaríamos así, pegándonos balazos por un simple automóvil?