‘Paraiso travel’. La épica de la vida.

paraiso_travel_ver2_xlgMarlon está perdidamente enamorado de Reina, su novia. Ambos son jóvenes y tienen un futuro prometedor esperándoles. Sin embargo, ella no está dispuesta a desperdiciar su vida en Colombia. Sueña con llegar a los Estados Unidos, con alcanzar la porción del sueño americano que le corresponde en la tierra de las oportunidades. Y Marlon, bien, él simplemente la seguirá por amor.  

Esto es ‘Paraiso travel’, el título dado a esta perfecta obra pulida por Simon Brand en base a la escritura de Jorge Franco Ramos. Tres son los pilares sobre los que se sustenta la narrativa: el drama de la inmigración; el romance; y la búsqueda de cada uno por encontrar su lugar. Buenos ingredientes, por tanto, para elaborar una poderosa historia sobre ilusiones rotas, sufrimiento y penas. Aunque también hay espacio, en medio de tal pesadilla, para la determinación, el esfuerzo y, finalmente, la satisfacción.

No busquen encontrar la típica postal neoyorquina en esta cinta. Pues Marlon, un brillante Aldemar Correa, no estaba de vacaciones glamourosas en la ciudad de Nueva York. Estaba, como tantos otros, tratando de lidiar al monstruo, al gigante. Es el lado amargo de la vida, cuando no te queda otra que echarle un pulso a ésta, encontrar tu camino en medio de tanto azote y mejorar, convertirte en un hombre. Una épica narración, muy acorde con el siglo XXI, en la que todo queda bien equilibrado y repartido. 

8/10   

‘One for the money’. Tan pretenciosa como blandita.

Stephanie Plum está en paro, y necesita trabajo urgentemente. Así, decide acudir a la compañía de su primo para que le asigne el puesto de cazarrecompensas, con las miras puestas en Joe Morelli, un antiguo ligue por el que siente auténtico despecho, acusado éste ahora de un crimen que, al parecer, no cometió.

Noventa minutos desperdiciados. La historia es floja, floja. El rumbo fijado por el film es tan pretencioso como errático, dado que la combinación resultante entre géneros tan variados como la intriga, el policíaco, la comedia o el romance no funciona en ningún momento. Quizás sea también por el pobre esmero puesto a la hora de elaborar los diálogos, muy básicos y de chiste fácil.

En fin, blandita película de la que únicamente destacaría a Katherine Heigl, nuestra protagonista, quien consigue ofrecer su mejor sonrisa y carisma con tal de que ‘La cazarrecompensas’ no sea un derrumbe total.

4/10

‘El incidente’. Sabia naturaleza.

Bombazo inicial, al gusto de Shyamalan. Nos desconcertamos con lo presenciado. En Central Park (New York) y aledaños la gente comienza a comportarse de manera extraña, quitándose la vida. De pronto viajamos a Philadelphia (punto neurálgico en los films del hindú), donde la noticia sobre la pandemia corre como la pólvora, aterrando a cada uno de nuestros protagonistas, quiénes decidirán huir despavoridos hacia el oeste.

‘El incidente’ es una obra menor en la filmografía de M. Night Shyamalan. Ello no quiere decir falto de calidad. Al contrario, es una película sobrada en ese aspecto. Comparte con sus antecesoras la sublime fotografía (Tak Fujimoto), una inquietante banda sonora (James Newton Howard) y una dirección, como siempre, de altura a manos de M. Night (gran potencia visual, minucioso, detallista). Es una historia que evoca en cierta manera a la mítica ‘Los pájaros’ (1963) de Alfred Hitchcock, sólo que sustituye a los perturbados voladores por una hierba malévola que se mueve a golpe de viento. Además, el cineasta sigue en la misma línea que ‘Señales’ (2002), situando al espectador casi en primera persona frente al terrible acontecimiento. Allá eran extraterrestres. Aquí son toxinas que conducen al suicidio. El hindú crea una impactante empatía, viviendo la acción como si de nosotros mismos se tratase. Añade, además, ciertos elementos sentimentales para aumentar el vínculo entre espectador/personaje (infidelidades, orfandad, soledad ante la muerte). Después de todo el frenético y desasosegante recital, el cineasta decide golpearnos con una moraleja final que pone, muy sutilmente, el dedo en la llaga: hemos sido malos con la naturaleza y ahora ella se cobra su venganza (particular canto ecologista). Inquietante historia, magistral Shyamalan.