‘Unforgettable’. Tan original como rutinaria.

Esta cinta parte de una premisa innovadora. Es decir, te engatusa con una sinopsis, que a simple vista, promete un thriller atractivo. El centro gravitatorio del mismo es un macabro asesinato en el que David, médico forense empleado para la policía de Seattle, perdió a su esposa. ¿Quién la asesinaría? Lo acusaron a él mismo, casi al mismo tiempo que lo absolvieron. ¿Fue él? Lo cierto es que no lo recuerda. No recuerda nada. Pero ahora contará con la ayuda de Martha, una científica transgresora que ha encontrado la receta para meterse en la memoria de otras personas, pudiendo así esclarecer el turbio asunto.

Lo dicho, posee un marco encadilador. Tiene una dirección decente, a cargo de John Dahl, y un reparto cumplidor (destacan Ray Liotta y Linda Fiorentino), además de presentar una factura técnica, en general, correcta. Cierto es que la idea del método científico está cogida con alfileres, menoscabando ya la reputación del film. Por tanto, ya sabemos que no nos vamos a encontrar aquí con una obra maestra. Pero sí esperamos, en cambio, un film decente que nos amenice la velada.

A fin de cuentas, eso es lo que es ‘Unforgettable’, puro entretenimiento con atisbos de originalidad, combinando la rutina del thriller policíaco de segunda categoría con el género de ciencia-ficción chabacanero. Se ve, y se digiere, con gusto, puesto que da lo que promete. No obstante, tiene dos grandes problemones: uno, no perdura; dos, a los cincuenta minutos ya sabes quién es el asesino. Cinta, cento per cento, comercial que nos sirve para llenar algún que otro rato libre.

6/10

‘Red rock west’. Sueño convertido en pesadilla.

John Dahl, cineasta irregular donde los haya, capaz de realizar interesantes cintas, siempre dentro de la órbita comercial hollywoodense, como ‘The last seduction’ (1994) o ‘Rounders’ (1998), apuntaba maneras, allá por 1992, con la manufactura más personal de toda su filmografía, sacando de sus entrañas, en compañía de su hermano Rick Dahl, el guión de esta sensacional cinta con título tan árido: Red Rock West.

Un brillante Nicolas Cage se enfunda el traje de chico duro, pero bondadoso, originario de Texas, aunque perdido en los agrestes paisajes de Wyoming, que anda buscando el sueño americano perdido, haciendo gala de aquel lema que citaba que cada cuál debía labrarse su propio futuro. Así pues, el destino le jugará una mala pasada en una cochambrosa gasolinera. “Acércate a Red Rock”, le aconsejaron, “buscan trabajadores allí”. Con cuatro dólares en el bolsillo, y ostentando la condición de forastero, tenía pocas opciones más aparte de la de acudir a tan desincentivante propuesta .

A partir de ese momento, de esa entrada enmarcada con tan desbaratado rótulo de bienvenida, comenzaba el recital que John Dahl nos había deparado. Tenía los ingredientes oportunos: proposiciones indecentes; juegos de identidades esquivas; sicarios, ladrones y buscavidas; violencia y dólares ensangrentados. Todo era combinado de un modo excepcional, manteniendo siempre una exasperante incerteza acerca del leitmotiv de tan inquietante trama, dando como resultado un thriller tan tentador como corrosivo, cuya fórmula de éxito seguiría, cinco años después, Oliver Stone con ‘U-Turn’.

7/10

Spoiler

Al final, él se marcha a lomos de un ferrocarril, en busca de un sueño, el americano, que parece negársele. Sin embargo, en la búsqueda de tal ideal se topó con la vivencia de una auténtica pesadilla, en un pueblo del que le será difícil olvidar su nombre: Red Rock.

‘Rounders’. Así es el juego.

 “Escuchad, así es el juego: si no distingues al primo en la primera media hora de partida, es que el primo eres tú“.

De ritmo intenso y vibrante,  ‘Rounders’ no da un respiro al espectador, asomándonos, a través de ella, al borde del abismo ( y a su vez, de la gloria) con el personaje interpretado por Matt Damon, un tipo dispuesto a dejar de lado una vida normal (licenciado, novia formal, empleo y demás) por la ambición de tratar de ser el rey del póker, por el amor hacia ese juego. Pronto descubriremos que las malas compañías, en concreto la de Ratón, un leal amigo recién salido de prisión, le harán adentrarse por los callejones más sucios y mugrosos de la Gran Manzana, poniendo en peligro su propia integridad, entrando en esa espiral de dinero rápido, deudas, trampas y presiones asfixiantes que azotan a los perdedores del juego.

Acertadísima película que gravita su historia en torno al mundo del póker, narrándonos las aventuras y desventuras de un ludópata empedernido de las cartas como es Mike McDermott, un chaval con un intelecto brillante, romántico de las habilidades psicológicas y renegado del azar. Una puesta en escena fresca la llevada a cabo por John Dahl, muchas caras conocidas (Damon, Norton, Gretchen Mol, Turturro, Malkovich, Famke Janssen, Landau) y una historia cargada de mesas de tapiz verde, montones de fichas, dólares sucios y garitos que desprenden humo por los cuatro costados. Un paseo a medio camino entre el cielo y el infierno que desemboca en una escena final de gran calibre, con un mano a mano que sirve de colofón a un digno producto. Comercial paseo por los entresijos de este juego, nunca está de más echarle un vistazo a Rounders. Buena.