‘Trespass’. Soso entretenimiento.

El archicomercial Joel Schumacher se lanzaba aquí a una aventura demasiada veces repetida: una pareja asaltada por criminales despiadados. La cosa, por tanto, no tiene misterio alguno. No hay atisbo de originalidad en el film, pues todo es bastante rutinario en este soso thriller.

El mayor atractivo puede venir dado por la presencia en el cartel de actorazos como Nicolas Cage o Nicole Kidman. Sin embargo, el legado que aquí únicamente nos dejan no es otro que el del derroche. Un auténtico despilfarro de  talento que tan sólo sirve para contemplar lo mal que han envejecido ambos dos.  El mítico Cage, en su lucha contra las arrugas y la alopecia, se ha despreocupado de la tarea de leerse el guión antes de dar el sí quiero. Por su parte, la antaño bella y hermosa Kidman (aún conserva parte de estas cualidades a pesar de sus múltiples operaciones estéticas), sorprende al meterse en un berenjenal de este tipo, pues ella sí es de las que cuida su carrera.

En definitiva, todo es un déjà vu en esta cinta. Un remix de productos anteriores cuyo resultado es mediocre y, sobre todo, cumplido con su tarea principal: entretener. Cine palomitero puro y duro.

4/10

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‘8 MM’. Una intriga tan repulsiva como atractiva.

El infalible, dentro del mercado cinematográfico puramente comercial, Joel Schumacher y un guionista de cierta reputación como Andrew Kevin Walker (Seven) nos deleitaban en 1999 con esta sombría, turbia y atroz historia acerca de ese peligroso, sanguinario y repugnante mundo que envuelve a las snuff movies. Todo se desencadenará cuando una ricachona viuda solicite los servicios de un detective privado, tras haber encontrado ésta en la caja fuerte de su difunto esposo una cinta de 8mm que contenía el asesinato a sangre fría de una joven adolescente.

A través de Nicolas Cage, ofreciendo una correcta interpretación, y un, como casi siempre, excepcional Joaquin Phoenix, nos adentraremos en un submundo altamente repulsivo, incoherente, despojado de cualquier atisbo de humanidad y con cierto halo a leyenda urbana. La intriga nos mantendrá en estado de máxima alerta, cautivados por los oscuros rincones encontrados por Cage a través de ese guía del inframundo que es Joaquin Phoenix. Los pasos dados por este dúo irán poco a poco revolviendo nuestros estómagos y mentes a medida que avance la investigación, a medida que observemos esos mugrosos escondites, a medida que veamos las caras de esos colgados y desquiciados personajes que deambulan por ese salvaje mundo. Meritable intriga que puede noquear a más de un inocente espectador, despertando en él las más terribles pesadillas.