‘¿Para qué sirve un oso?’. Ecologismo familiar.

Película inocente que busca, en la comicidad de sus personajes (sobre todo en la que irradia el gran Javier Cámara), un punto de enganche con el espectador, para así poder mostrarle una ración doble de ecologismo familiar.

El resultado es un argumento blandito del todo, que hace aguas por los cuatro costados en cuanto a historia coral sentimentalista. Pese a ello, uno se divierte, no cae en el aburrimiento y, ya de paso, asiste a una lección básica sobre grandes citas de la ciencia. Para pasar el rato.

5.5/10

‘Torrente, el brazo tonto de la ley’. Y Segura se inmortalizó.

Santiago Segura perpetraba, como él mismo decía en los títulos de crédito,  allá por el 98, esta chabacanera comedia en la que interpretaba a un policía, a ver si me acuerdo de todo, facha, putero, grosero, alcohólico, farlopero, racista, machista, patriota y colchonero, del Atleti. Al policía barrigudo se le sumarán el atontado de Rafi, un gran Javier Cámara, Chus Lampreave, Tony Leblanc y una Neus Asensi que está más cañón que nunca.  Las andanzas de todos estos amiguetes le garantizan a uno más de una carcajada, un buen rato de diversión y mil y una frase para la posteridad. Eso sí, el film va de más a menos. Comedia casposa que parodia a esa España mugrienta que representa a la perfección ese hombre de la ley que aún se enfundó, gracias al taquillazo cosechado, el traje del Cobra español en dos secuelas más.