‘Fallen’. El tormento de Azazel.

Está claro que ni Nicholas Kazan ni Gregory Hoblit pretendían entrar a formar parte de la historia del cine con esta película, pues tan solo debían resolver el encargo con soltura y oficio. Sin embargo, conviene agradecer que cintas como ‘Fallen’ muestren cierto respeto hacia el espectador. Se nota, al menos, que han tenido la delicadeza de elaborar una narración digna en base a una historia medianamente ingeniosa. 

El producto tiene sus limitaciones, pues el punch que atesora la premisa pierde vigor conforme avanzan los minutos. El guión emplea ciertos trucos y recursos, propiciados por la intriga policial, para distraer nuestra atención y no decaer en su seguimiento. Todo termina por convertirse en un batiburrillo de difícil encasillamiento, dado que al factor policial se le une el toque apocalíptico pasando primero por el thriller psicológico. Ayuda, en cualquier caso, el poder contar con un reparto de alto nivel, pues aquí vemos a gente de la talla de James Gandolfini, Donald Sutherland, John Goodman, Aida Turturro o Elias Koteas.

Espíritus y leyendas satánicas recorren las calles de Philadelphia, atormentando así, a base de sangre y crímenes, la existencia del detective John Hobbes. Entretenida intriga en la que consigue brillar un acaparador Denzel Washington, quien se atreve, ni más ni menos, con el reto de enfrentarse al mismísimo Azazel. Cumple con las expectativas.

6.5/10   

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‘Untraceable’. Tan hueca como entretenida.

Cabe reconocer que Gregory Hoblit es un fenómeno en lo suyo. De acuerdo, no es Coppola, y jamás una de sus cintas ganará el Oscar a mejor película. Pero, seamos sinceros, tampoco es un autómata más puesto al servicio de cualquier productor con ánimo de lucro. Me lo imagino como un tipo serio, alguien que le pone esmero e ilusión a su trabajo, más allá de que todas sus cintas tengan una irremediable alma comercial. En pocas palabras, forma parte de la clase media hollywoodense, y a las pruebas me remito: ‘Primal fear’ (1996), ‘Fallen’ (1998), ‘Frequency’ (2000) o ‘Fracture’ (2007).

Dicho esto, podemos intuir que ‘Rastro oculto’ no está del todo mal. Entretener, entretiene. No alcanza el nivel de las cuatro cintas anteriormente mentadas, pero aún así los 95 minutos de duración se le pasan a uno volando. Vamos que no aburre, y eso que la historia es plana, sencilla y fácil de entender. Creo que la cosa iba de un tipo sádico, torturador de honorables ciudadanos, y de la “poli” bondadosa que intentaba atraparlo. Todo aromatizado por la leyenda urbana que pinta Internet como el salvaje hospicio de la infrahumanidad moral.

En fin, en apenas cinco horas tendré que hacer trabajar duro a mi memoria para recordar con certeza el argumento de esta peli. Lo que uno sí recordará seguro es que ‘Untraceable’ entretenía, sin más.

5/10