‘¿Para qué sirve un oso?’. Ecologismo familiar.

Película inocente que busca, en la comicidad de sus personajes (sobre todo en la que irradia el gran Javier Cámara), un punto de enganche con el espectador, para así poder mostrarle una ración doble de ecologismo familiar.

El resultado es un argumento blandito del todo, que hace aguas por los cuatro costados en cuanto a historia coral sentimentalista. Pese a ello, uno se divierte, no cae en el aburrimiento y, ya de paso, asiste a una lección básica sobre grandes citas de la ciencia. Para pasar el rato.

5.5/10