‘The 40-year-old virgin’. Apología del tontaina.

forty_year_old_virginLa comedia norteamericana reciente le debe mucho a Judd Apatow. Éste, bien en su función de director/guionista bien en la de productor, lleva desde finales de los noventa brindando al público, junto a toda su troupe, un buen repertorio de historias que, aun no buscando la grandeza ni el célebre reconocimiento, han conseguido marcar una época en esto del cine.

En cualquier caso, ‘Virgen a los 40’ no termina de aclarar su discurso, pues pasa de la timidez extrema al desenfrenado albedrío para llegar, finalmente, a la típica historia de amor. Los matices brindados por los secundarios no sirven para tapar todos los agujeros de la trama, la cual alza el vuelo cuando opta por el gamberrismo y, en cambio, chirría al abusar del caramelo con la presencia, eso sí, excepcional, de Catherine Keener.

Luce mejor que nadie Steve Carrell, quien se dio a conocer al gran público gracias a este papel de tontaina que él mismo había diseñado en labores de guión. En fin, pese a no ser una obra redonda, el entretenimiento queda garantizado. Además, alguna carcajada espontánea consigue sacarnos. No está mal.

6.5/10

‘People like us’. Le sobra corazón.

PeopleLikeUsposterInteresante película la aquí brindada por el novel director Alex Kurtzman. Fogueado hasta la fecha en la escritura de guiones de acción y ciencia-ficción (p.ej. ‘The island’ 2005), da por fin un cambio absoluto de registro para elaborar una sentimental historia titulada ‘People like us’.

En tal aventura se rodea de un acertado reparto en el que brilla con luz propia el dueto conformado por Chris Pine y Elizabeth Banks. Les acompaña una delicada Michelle Pfeiffer, pilar fundamental en esta historia de desdichas y desesperanzas. Con todo,  el fresco está adornado por unos precisos diálogos que remarcan sutilmente cuestiones como el quiénes somos, dónde vamos y, sobre todo, cómo lo hacemos. 

Sorprende el escaso recorrido en taquilla de esta película, así como la indiferencia que ha generado entre la crítica. Digo lo de sorpresa porque a mí me ha gustado ‘Así somos’. Me parece un relato conmovedor, humano y plenamente emotivo. La esencia del mismo es un canto al calor familiar, aunque Kurtzman no se queda ahí y va más allá, pues en realidad hablamos de un canto abierto a las bondades del corazón.

7.5/10 

‘Man on a ledge’. De cornisas va el asunto.

Nick Cassidy ha reservado habitación en el Hotel Roosevelt, en New York. Se dispone, muy burgués él, a desayunar como un campeón, incluso permitiéndose el lujo de beberse una copita de champagne de buena mañana. Todo va muy bien hasta que el bueno de Nick decide salir por la ventana y permanecer en la cornisa de tal rascacielos, a la espera de llamar la atención del gran público y de la policía. ¿Qué le ha llevado a actuar así?

La película va de más a menos. El punch inicial no es suficiente para contrarrestar las deficiencias de un guión que rezuma mediocridad. El interés del espectador va decreciendo conforme la tensión narrativa se diluye en una intriga ramplona. Cierto es que nada rechina en la película, pues uno la engulle tan fácil como la olvida. Las caras conocidas del cartel (Sam Worthington, Ed Harrid, Edward Burns, Jamie Bell o Elizabeth Banks) le dan, además, el toque comercial necesario para captar la atención (y los euros) del espectador.

Tiene entre sus activos el acierto de haber dado a conocer a la explosiva Genesis Rodríguez. En fin, entretenida sin más. No le pidan peras al olmo.

5.5/10