‘Fried green tomatoes’. Agradable combinación.

tomates_verdes_fritosMe gusta ‘Tomates verdes fritos’. Tiene mucho de evocadora, y es que guarda en sus adentros una nostalgia nada puñetera, buscándole así el sentido positivo al paso del tiempo, a las vivencias que uno ha coleccionado a través de los años, para así mirar hacia adelante con el mismo encanto con el que lo hacen las protagonistas de este film.

Las palabras de Fannie Flagg, novelista y guionista de esta historia, toman forma en torno a una pequeña cafetería de pueblo, donde la especialidad de la casa son los tomates verdes fritos, las sabrosas barbacoas y los ricos pasteles de manzana. Nada especial si no fuera porque el local en cuestión lo regentan Mary Stuart Masterson y Mary-Louise Parker, las combativas Idgie y Ruth en la película, quienes cautivarán nuestra atención desde el primer momento en que salen en pantalla. 

Un paseo sureño en el que Jon Avnet ensalza, sobre todo, el valor de la amistad. Lo hace a través de las palabras y memorias de Jessica Tandy, quien aprovechando su emergente relación con Kathy Bates no solo ayudará a la autoestima de ésta, sino que recordará lo bonita que era la vida, a pesar de las penas, inquietudes y tristezas con las que de de vez en cuando te sorprende ésta, en aquel pequeño pueblo de Alabama.

7.5/10

‘Vertical limit’. Cuidado no te vayas a atragantar con las palomitas.

La película enclava su historia en medio del K-2, donde un grupo variopinto de escaladores/alpinistas protagonizarán un rescate/supervivencia que será el plato fuerte del film durante buena parte de su excesiva duración.

En su activo tiene ser una película sincera. Es decir, acción y aventuras a tutiplén, permitiendo engullir las palomitas con sumo gusto mientras ves alguna que otra escena llena de garra. También juega a su favor la cínica visión que muestra, no muy alejada de la realidad, acerca de lo que es el alpinismo hoy en día, carcomidos por el marketing, el negocio provechoso y la parafernalia que acompaña de modo inherente a estos dos amigotes (vamos que Juanito y Edurne empatizaron fuertemente con nuestros protagonistas). En su contra, ser una película rutinaria (es la cara inversa de lo de sincera) donde las haya, carente de originalidad (poco años antes se estreno ‘Máximo Riesgo’) y con cierta falta de sintoníapor parte de ciertas escenas (también cara inversa) con esa cosa llamada realismo (la escena del bote final es mítica).

Acción, montaña y aventuras de alta tensión, servidas en bandeja de plata por un cartel repleto de caras conocidas (como Chris O’Donnell o Scott Glenn) y una dirección comercial pero decente del cumplidor Martin Campbell. Del montón.

5.5/10