Qué decir sobre… «Le passé» (2013)

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Dirección: Asghar Farhadi

Guión: Asghar Farhadi

Fotografía: Mahmoud Kalari

Música: Evgueni Galperine, Youli Galperine

Montaje: Juliette Welfling

Reparto: Bérénice Bejo,  Ali Mosaffa, Tahar Rahim, Pauline Burlet

En la periferia parisina se ubica la historia que aquí nos ocupa, Le passé (2013). La chispa que enciende la trama es la vuelta a la capital francesa de Ahmad, un hombre iraní que vuelve para firmar los papeles del divorcio que lo desligarán definitivamente de Marie. Así, un hecho tan sencillo como una simple firma abrirá este relato familiar elaborado por Asghar Farhadi, un cineasta al que no conocía a pesar de que con su anterior film, Nader y Simin, una separación (2011), había conquistado a crítica y público, cosechando un montón de premios y galardones importantes. 

Ahmad, Marie, Samir, Lucie. Cuatro nombres, cuatro personas, cuatro pasados. Un reencuentro, compartir espacio y tiempo de nuevo. Una explosión de sentimientos, contradicciones y recuerdos. El cineasta nos sumerge así en un relato amargo en el que la mezcolanza sentimental invade todos y cada uno de los resquicios de su metraje. Dicen que es mejor dejar el pasado donde está, pero para nuestros protagonistas eso resultará muy difícil.

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Cosas que no se olvidan. Frustración, impotencia al recordar lo que pudo haber sido. Deseos enfrentados, contrapuestos. Un presente que asfixia. Y tensión, mala sangre. Con absoluta armonía, el cineasta desgaja las penas de estas almas errantes y nos las muestra de un modo tan humano como creíble. Ayuda, por supuesto, el fabuloso trabajo realizado por el reparto protagonista: desde la inmensidad de Bérénice Bejo a la desolación que consigue humanizar una debutante como Pauline Burlet, sin olvidar la amarga quietud que transmite Ali Mosaffa.  

Le passé es una historia muy poderosa, intensa. El dramatismo que esconde en su interior se nos impregna de un modo tan sutil que casi no nos damos cuenta de la cruenta batalla sentimental que acabamos de presenciar. 

8/10

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‘The artist’. El cine como motivo de vida (II).

Michel Hazanavicius, del que hasta la fecha nada sabía, se ha convertido en el auténtico referente del año 2011. Su nombre, y el de su película, aparece en todas las quinielas relativas a los grandes premios (especialmente, Globos de Oro y Oscar). Faltará ver si lo remata, aunque estando los Weinstein de por medio, parece cosa fácil. En cualquier caso, tiene merecida la recompensa brindada por la ola inflacionista que se ha montado a su alrededor.

Bien, a lo que vamos. El cineasta consigue aquí una obra muy agradecida de ver. Estamos en el año 1927, y George Valentin es un auténtico astro del cine mudo. Sus fans corretean detrás de él, la prensa se muere por sacar una estampa suya, la querida esposa vive a tutiplén, y los productores de la Kinograph permanecen encantados con “la máquina de hacer dinero”. Sin embargo, ahí está, ha llegado, es el progreso tecnológico. ¡Oh! ¡Los actores hablan! ¡No más gesticulaciones! ¡Abrán paso a las nuevas generaciones! Y el pobre Valentin, lleno de orgullo, se quedó fuera de sitio, viendo como se pasaba de una época a otra en apenas un par de meses. Y en ese tránsito, brilla con luz propia Peppy Miller, antaño admiradora y extra en las cintas de George, ahora auténtica musa de Hollywood. 

‘The artist’ es un enternecedor homenaje al cine. Hazanavicius destripa las glorias y las miserias del mismo, o sea se Hollywoodland, a través del personaje a quien da vida un fabuloso Jean Dujardin. Repite la fórmula de ‘Sunset boulevard’ (1950), aunque de un modo más “original” y cómico, sin caer en el drama y la tristeza profunda. Ahí juega un papel fundamental Peppy, una de las sorpresas del año, es decir, Bérénice Bejo. Nadie duda ya de su telegenia, de su encantadora interpretación. Esa estoica lucha en no dejar caer al antaño mito, arengada por la nostalgia, por el romanticismo, por un amor (casi) platónico, es una de las claves de bóveda de esta cinta. 

En fin, bonita historia que supone un sentido homenaje al cine, sustentado todo en uno de los idilios más tierno de la temporada.

8/10