‘Old school’. Gamberra y eterna juventud.

Mitch trabaja como abogado de una importante firma. Felizmente casado, asume con gusto los avatares propios de la clase media estadounidense. Buen trabajo, casita en barrio residencial y una suficiencia económica que le permite darse un capricho de tanto en tanto. Todo, todo se le viene abajo cuando descubre a su mujer, tremenda aparición de Juliette Lewis, en una faceta del todo inesperada. 

La regresión propuesta por Todd Phillips, desde la estabilidad treintañera a la efervescencia colegial,  es un canto a la eterna juventud, entendida ésta como sinónimo de fiesta desenfrenada, gamberrismo variado, espíritu incívico y libertinaje sexual. Un cocktail ya conocido y saboreado, servido a través de tres personajes carismáticos y dispares entre sí como son aquellos a los que dan vida Luke Wilson, como eterno romántico, Vince Vaughn, en funciones de instigador maléfico, y Will Ferrel, simplemente Frank “El Tanque”.

‘Old school’ no cogerá por sorpresa a nadie. Sucesora en tiempo y forma de ‘Road trip’, sirve para abrir el camino a la franquicia ‘The hangover’. Un trámite necesario que a más de uno gustará, consolidando la firma y estilo de uno de los cineastas más en forma del panorama actual.

7/10   

‘Road trip’. Gamberra aventura universitaria.

En septiembre de 1999, aparecía en la grandes salas la mítica ‘American Pie’. La gran acogida del público conformó una franquicia de eterno legado, marcando una nueva época en la que saltarían a la palestra títulos con temática similar. Uno de ésos, apenas un año después, fue ‘Road trip’ (2000).

Cuidado, no confundan el factor temporal con la imitación de segunda. Hay algo más en esta cinta. Sólo con ver los títulos de crédito, uno ya sabe que está ante un producto tan gamberro y divertido como talentoso. El joven Todd Phillips, con apenas treinta años, comenzaba su carrera cinematográfica cogido de la mano de uno de los maestros de la comedia, el gran Ivan Reitman. Le habían dado la oportunidad de demostrar qué sabía hacer, y la verdad es que el bueno de Phillips no la desaprovechó. Aquí están los cimientos de su filmografía, la esencia de su obra.

La historia es sencilla, pues no podía ser de otra manera. Este viaje de pirados no es más que un recorrido por el espíritu juvenil, ávido de nuevas sensaciones y momentos, propio de los tiempos universitarios. Todo, eso sí, enfocado desde un prisma plenamente grosero e incívico. Estudios que realizar, relaciones a distancia que mantener, majaras a tutiplén rodeándote, nuevas chicas y oportunidades. Y una cinta, una maldita cinta enviada por error. Sólo quedan los consejos y la compañía de los buenos amigos para evitar la estrepitosa caída.

Notable comedia inserta dentro de la tradición estadounidense universitaria que se inició con ‘Animal house’ (1978). Es decir, no le pidan peras al olmo. Si buscan una comedia pulcra, inteligente y mordaz están en lugar equivocado. ‘Road trip’ es lo que es: libertad fundada en desmadre y rebeldía. No incompatible con el toque de pausa y dulzón requerido. En fin, sólo para devotos del género.

7/10