The howling (1981)

howling_xlgDirección: Joe Dante
Guion:
 John Sayles / Terence H. Winkless (Gary Brandner)

Producción: MGM / UA
Fotografía: John Hora
Montaje: Joe Dante / Mark Goldblatt
Música: Pino Donaggio 
Reparto: Dee Wallace / Patrick Macnee / Dennis Dugan / Christopher Stone 
Duración: 91 min
País: Estados Unidos 

La receta de este film conjuga dos ingredientes muy sabrosos: los años ochenta y el género de terror. Una combinación, además, elaborada por uno de los maestros del cine palomitero, Joe Dante. A este hombre algún día le reconocerán su buen hacer, su gusto por el cine. Dentro de los esquemas puramente comerciales, dentro del reaganismo más feroz, demostró que el cine -como simple entretenimiento- no tiene porqué ir asociado con la mediocridad. El icono de todo ello, para mí, es Robert Zemeckis y su Regreso al futuro (1984), una película maravillosa. Pero hay un buen puñado de cineastas de la época que supieron aunar calidad y negocio: Steven Spielberg, quizá el más completo de todos ellos con películas como En busca del arca perdida (1981) o E.T. (1982); el pelotazo inesperado de Terminator (1984), ideada por otro Rey Midas como es James Cameron; o Richard Donner y sus The Goonies (1985).

En dicha lista encaja perfectamente Joe Dante, un cineasta que tiene dos picos en su extensa filmografía. A un lado, la fabulosa e inolvidable Gremlins (1984); al otro, la película que aquí nos ocupa, AullidosDecir que esta historia representa una de las cumbres del género de terror no es ninguna exageración. Dentro del subgénero de hombres lobo marca, junto con An american werewolf in London (1981), la pauta a seguir. El prólogo con el que abre es aterrador, diez minutos de cine frenético en el que una periodista sufre una experiencia traumática que le obligará, bajo recomendación médica, a refugiarse en un tranquilo paraje. A la tranquilidad y armonía de la naturaleza le sumaremos la afabilidad de las pocas personas que allí viven. Un lujo para descansar y recuperarse. ¿El único problema? Cuando anochece, aparecen los afilados colmillos. Un terrorífico planteamiento ideado, curiosidades del cine, por John Sayles, quien repetía colaboración con Dante después de la mediocre Piranha (1978).

El paso del tiempo deja siempre un tanto descolocadas a cintas como esta. Eso y el hecho de que el género de terror, salvo contadísimas excepciones, siempre ha sido objeto de la crítica burlona y fácil. Sin embargo, situada en su contexto, Aullidos reúne suficientes atractivos como para ser considerada un producto de calidad: un gran prólogo, una atmósfera inquietante y una buena historia. Terror servido al compás de Joe Dante. Es decir, una orgía de sangre, sustos y colmillos. A quien no le guste que no mire. Un clásico del género. 

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Qué decir sobre… «An American werewolf in London» (1981)

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Dirección: John Landis

Guion: John Landis

Fotografía: Bob Paynter

Música: Elmer Bernstein, Creedance

Montaje: Malcolm Campbell

Reparto: David Naughton, Jenny Agutter, Griffin Dunne 

Esto es un clásico de los años ochenta. Digo más, un clásico del género de terror. Dentro de las historias sobre hombres lobo, tan gustosas de ver, me parece que estamos, al menos en época reciente (1980-2014), ante la mejor película que se ha hecho, con permiso de la mítica The howling (1981).

El prólogo con el que John Landis abre su obra es, de muy largo, lo mejor de la película. Son unos 15 minutos brutales en los que la taberna, el camino, la niebla y la luna llena servirán de acompañantes ideales para vivir un mal rato. El acierto narrativo del cineasta, mezclando la tensión y el terror como pocos antes han sabido hacer en este tipo de relatos, consigue brindarnos una de las escenas más recordadas de la década.

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Luego, la verdad, viene una historia ramplona a la que el tiempo ha castigado sobremanera. Los efectos técnicos ya no impresionan con la que nos ha llovido, en este apartado, en los últimos años. Eso sí, la metamorfosis está muy bien resuelta, sobre todo, gracias a la cara de susto de David Naughton. Los años no pasan en balde, aunque, con todo, la película de Landis se mantiene a flote gracias a una media hora final en el que el Tower Bridge, los verdes jardines y el tube londinense se convertirán, al abrigo dado por la luna llena, en el escenario idóneo para este festín de colmillos y garras.

An American werewolf in London, por tanto, es una cinta cargada de nostalgia. Tuvo su secuela parisina 17 años después, lo cual habla de que estamos ante una película que ha logrado perdurar en el tiempo. Lo dicho, un clásico del género de terror. 

Votación | 3/5  

‘Scream 4’. Nueva década, nuevas reglas.

scream4fanposter_themadbutcher_classicAlguien debería hacerle un monumento, valga como alegato de esta modesta reseña, a Kevin Williamson, un guionista de primer nivel a ojos de quien escribe estas palabras. Parece que su tiempo ya pasó, pero, considerando todo lo que ofreció al género de terror durante el final de los noventa, se agradece que vuelva a la carga con Scream 4. Y lo hace, además, en compañía de otro gran clásico del género: Wes Craven.

El primero escribió guiones de películas como Scream (1996), Sé lo que hicisteis el último verano (1997), Scream 2 (1997), The faculty (1998) o Secuestrando a la Srta. Tingle (1999). Es decir, levantó él solo la catedral del terror de los noventa. Al otro, Wes Craven, le debemos la saga que aquí comentamos, además de clásicos como Pesadilla en Elm Street (1984) o La última casa a la izquierda (1972).   

Total, prepárense para disfrutar si les gusta el género. El dúo creativo que da pie a esta obra se divierte de lo lindo, satirizándose incluso a sí mismos, a la hora de volver a reinventar las sanguinolentas aventuras que acompañan al pueblo de Woodsboro y, cómo no, a la mítica Sidney Prescott. Ahí estarán, además, las caras de siempre (Neve Campbell, Courteney Cox o David Arquette) junto con savia nueva (Anna Paquin o Aimee Teegarden) que terminarán por conformar un cartel tan nostálgico como palomitero. 

7/10

‘The conjuring’. Terrorífica.

the-conjuring-posterLa filmografía de James Wan ha quedado enriquecida por la película que aquí nos ocupa: The conjuring (2013). Junto con Saw (2004) e Insidious (2010), el director ha conseguido una excepcional trinidad que le sitúa como el mejor cineasta actual dentro del género de terror. 

La historia parte de la manida fórmula del “basado en hechos reales”. De este modo, vemos como los Warren, una familia centrada en investigar asuntos demoníacos, y los Perron, una familia ilusionada por el inicio de una nueva vida en una preciosa casa, quedarán unidos en base a la aparición de fenómenos paranormales entre las paredes del hogar de estos últimos.

La atmósfera que acompaña a la cinta es… terrorífica. El relato viene adornado por un buen número de escenas muy bien logradas. No se recurre al susto fácil, y ello se agradece. La tensión está latente, palpable en cada minuto del metraje. Eso sí, cuando se manifiesta aquella, mejor mirar hacia otro lado si eres de los que se asusta con poca cosa. Además, todo viene mostrado con pulcritud y formalismo, evitando la cutrez y escapando de la mediocridad que llevan implícitas muchas de las historias de terror reciente.

El guión elaborado por los hermanos Hayes, quienes ya convencieron con la notable House of wax (2005), se abre con un prólogo que, por inquietante, podemos tildar de sobresaliente. La narración que continúa viene engalanada por una factura técnica de primer nivel, apoyándose, a su vez, en la meritoria labor realizada por los actores protagonistas. Además, percibimos en más de una ocasión reminiscencias de las mejores historias de terror que se hayan dado en el cine. 

En fin, la casa encantada de toda la vida servida a través del turbio y desasosegante pulso de James Wan. Un lujo.

8.5/10

‘Sleepy hollow’. Rodarán cabezas.

sleepy_hollow_ver2_xlgJohnny Depp da vida en ‘Sleepy hollow’ a un hombre que se niega a creer en los mitos y leyendas de los pueblerinos, entregado así a la razón, a la ciencia y a la técnica. Estamos a punto de entrar en el siglo XVIII, en pleno 1799, y el entusiasta investigador es un discípulo del método que pronto recibirá el encargo de investigar una serie de muertes en un pueblo cercano a Nueva York.

La factura técnica es fastuosa. La estética de ‘Sleepy hollow’ es uno de sus grandes activos, pero no el único. Contiene una historia sumamente entretenida en la que la intriga, el misterio, el terror, la fantasía y hasta el ligero romance se darán de la mano para amenizarnos la velada. El actor protagonista se luce, una vez más, bajo las órdenes de Tim Burton. Éste, por su parte, es capaz de sacarle todo el jugo posible a un guión, el de Andrew Kevin Walker, muy bien equilibrado.   

Esta historia debía caer, sí o sí, en manos de Tim Burton. El poderío visual que envuelve a la leyenda del jinete sin cabeza nos fascina al combinar con gracia lo mundano con lo fantástico. Tenemos el lujo de contar incluso con Christina Ricci, actriz de moda en los noventa, como último aditivo para el entretenimiento de altos vuelos que nos proporciona esta intriga servida bajo un rotundo lema: rodarán cabezas.

7.5/10

‘Rosemary’s baby’. Angustiosa, paranoica, terrorífica.

la-semilla-del-diablo-poster-srcalleRosemary y Guy son dos jóvenes enamorados, ilusionados con la idea de marcharse a vivir juntos en un bonito apartamento neoyorquino. Están entusiasmados frente al prometedor futuro que tienen por delante. Sin embargo, cuando entren en escena unos encantadores y ancianos vecinos, los Castevet, la vida de aquéllos comenzará a adentrarse por un sendero cargado de espino.   

Qué pocos medios necesita Roman Polanski para hacer buen cine. Lo demuestra con ‘La semilla del diablo’ (1968), una de las películas cumbre dentro del género, a través de la cual nos sumergimos, al tiempo que la magistral Mia Farrow, en una agónica, asfixiante e inquietante realidad donde el terror se nos presenta de manera abstracta y sin forma aparente, aunque siempre con un trasfondo satánico nada reconfortante para el espectador.

Nueva York nunca antes nos pareció tan angustiosa. Las paranoias y pesadillas que azotan a Mia Farrow, repletas de brujos, amuletos y raíces de tanis, servirán para enclaustrar nuestra atención, rindiéndonos ante el espectacular juego psicológico con el que se luce, una vez más, el gran Roman Polanski. 

8.5/10

‘Identity’. En la mente de un psicópata.

1824Noche de frío y tormenta. Diez desconocidos, por azares de la vida, terminarán reunidos en un motel barato perdido en mitad de la nada. Pronto, se darán cuenta de que entre ellos anda un asesino con ganas de marcha.

Es la premisa con la que abre ‘Identidad’, película dirigida por James Mangold, notable cineasta, quien conduce con buen pulso la historia escrita por Michael Cooney. Conviene realzar la magnífica labor de casting aquí realizada, pues se consiguió juntar a un conjunto de actores, que sin ser pesos pesados, componen un cartel de lujo: Ray Liotta, John Cusack, Amanda Peet, John Hawkes, Alfred Molina, Clea DuVall o Rebecca De Mornay, entre otros.  

Un thriller que cautiva e inquieta. Se palpa la tensión, la intriga está bien pulida y nos encontramos con un final que no deja ningún cabo suelto, cosa extraña para este tipo de cintas. Total, un lujo. Una grata noticia, siempre que, eso sí, estén dispuestos a adentrarse en la mente de un psicópata. Vaya escalofrío.

7.5/10

‘Evil dead’. Homenaje.

Evil-Dead-2013Volvemos de nuevo a la mítica cabaña que en el 81 deleitó a tantos y tantos espectadores. Eso sí, nada nos va a coger por sorpresa. Ya sabemos a lo que vamos, pues ‘Evil dead’ no es más que un digno homenaje al clásico de terror elaborado por Sam Raimi. Quienes disfrutaron con aquella posesión, repetirán experiencia con esta cinta.

El tándem uruguayo (Fede Álvarez y Rodo Sayagues) introduce ciertas novedades que le dan chispa y frescura a estas nuevas y demoníacas andanzas. Se respira un ambiente ochentero y, además, presenciamos algún que otro guiño a obras referencia del género de terror. El susto, la gracia y el desmadre se dan de la mano, servido todo ello a ritmo trepidante y vertiginoso.  

La cosa culmina en un baño de sangre endemoniado que no deja indiferente a nadie. Uno agradece que le hayan puesto devoción y oficio a este remake. En cualquier caso, si el género no les va, ni lo intenten. Para el resto, que la disfruten.

7.5/10 

‘Sinister’. Terror con encanto.

Sinister_posterSe abre el telón. Aparecen cuatro personas colgadas de una soga atada a un árbol. Agonizan y presenciamos como mueren tan dolorosamente. Es el inicio de ‘Sinister’, la nueva obra de Scott Derrickson. Terror sobrenatural de muy buen ver.

El peso pesado del film no es otro que Ethan Hawke, buen actor, encargado aquí de interpretar a un apasionado de la escritura criminalista. Con esas intenciones aterriza, junto a su familia, en la casa donde antaño se perpetró tan atroz crimen. Él busca la verdad, hacer justicia y dar por fin con su personal ‘In cold blood’. 

Con todo, el resultado es digno e interesante. No hay cutrerío en la narración de Derrickson, lo cual ya es de agradecer. No diremos que estamos ante la nueva ‘The changeling’ (1980), pero sí contiene algo de aquella melodía. Resten, primero, profundidad argumentativa y tensión narrativa al clásico de los ochenta con tal de añadirle, después, un toque comercial que servirá para dar, en definitiva, con ‘Sinister’. Terror con encanto.

6.5/10 

‘[•REC]³ Génesis’. Original comedia.

Franquicia establecida. Sin la presencia del fantástico Jaume Balagueró en el cartel principal, los mandos de la nave quedan a cargo de Paco Plaza para esta tercera entrega de la saga. Tampoco está Manuela Velasco ni la mítica finca barcelonesa. Resitúense, estamos de boda y ahora la protagonista es Leticia Dolera. ¡Cuidado! No lo hace nada mal. 

Un prólogo original, al que solo podemos achacarle la ausencia de “Paquito el chocholatero” entre su repertorio musical, antecede a un núcleo duro en el que los gritos, mordiscos y carreras alocadas ya no son lo que eran. ¿El suspense? No lo busquen porque no lo encontrarán. Se remata la obra con un toque gore, a la par que acaramelado, tan estrambótico como preciso.

Solventada con oficio, la película dista mucho del nivel de terror fijado cinco años atrás con ‘Rec’ (2007). Ahora, todo se torna más caricaturesco. La inquietud y el terror son sustituidos por la hemoglobina y la comedia. Su misión no va más allá de amenizar la velada al espectador durante el breve lapso de tiempo que suponen 75 minutos. Lo consigue, por supuesto.

6/10