‘Frantic’. Desesperante búsqueda.

El doctor Richard Walker llega a tierras parisinas con el fin de dar una conferencia sobre una de sus especialidades profesionales. Viene acompañado de su esposa, Sondra. Recién llegados al hotel, se percatan de que cogieron una maleta que no era la suya por error, así que el doctor decide llamar a la compañía aérea para que les solvente el problema. Mientras tanto, decide ducharse y afeitarse con tal de relajarse. Al salir del baño, su mujer ya no estará en la habitación.

El título define muy bien la sensación que transmite el film. Una historia frenética, agobiante. Enclaustra al espectador haciéndole partícipe de esa desesperante búsqueda protagonizada por Richard Walker, un solitario en tierras desconocidas enfrentándose ante tal magna angustia. La introducción de la acompañante francesa, la sensual Emmanuelle Seigner, servirá para que la tensión no se rebaje, añadiéndole además un feeling especial al asunto. Todo, bajo el marco que proporciona el París más inhóspito y peligroso que uno haya conocido. 

En definitiva, Roman Polanski se luce. Logra un thriller comercial de alto nivel, dando a la tormentosa historia un buen pulso narrativo que cautiva al espectador desde el primer segundo. Todo acompasado bajo el inspirado ritmo del maestro Morricone. Atención, también, a Harrison Ford, pues estamos ante una de sus mejores interpretaciones. Cento per cento recomendable.

7.5/10

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‘The hunchback of Notre Dame’. La historia de Quasimodo.

Esta es la historia del campanero de Notre Dame, Quasimodo. Una historia ambientada en el París medieval del siglo XV, diseñada  a partir de un escrito de Victor Hugo por Gary Trousdale y Kirk Wise, dos cineastas que ostentan el privilegio de haber manufacturado dos de mis obras favoritas de la Disney: esta sobre la que hablamos así como ‘La bella y la bestia’ (1991).

Quasimodo nació deforme, la vida fue injusta con el desde el primer momento. Notre Dame lo salvó de Frollo, sirviéndole de refugio y cárcel a la vez, bajo el yugo de su tirano amo. Todo cambiará con la fiesta de los bufones del 6 de enero. Las simpáticas gárgolas que lo acompañan le animaran a bajar, atreverse a dar un paso en la plaza, conocer la realidad.

Esmeralda, Febo, Frollo, Quasimodo, gárgolas y bufones. La Disney le clava un fuerte punzón al mundo de apariencias instaurado en nuestra sociedad retrotrayéndose a la época medieval, echando por tierra no ya sólo el aspecto de la belleza física a través del personaje de Quasimodo, sino también la déspota e irracional actitud de Frollo frente al colectivo de gitanos (¿Frollo? ¿Sarkozy?).

‘El jorobado de Notre Dame’ es una preciosa historia que comprende y se aproxima al diferente, en lugar de maltratarlo y recharzarlo. Habla de minorías marginadas, de déspotas y de revoluciones. Tiranos que azotan a los más débiles. Posee una moraleja final que otorga una sabia lección a los más pequeños. Una de las películas de mi infancia. Una de las mejores historias de la Disney.

‘Faubourg 36’. El teatro, amores y desamores.

En primer lugar, destacar lo aberrante del título dado al film aquí, en España. Menudas manías, y qué listo es el marketing, aprovechándose de un reclamo como París para dar nombre a una película que, en su original (Faubourg 36), nada tiene que ver con ese ‘París, París’ grotesco.

Dicho esto, continuamos. Estamos en la convulsa Francia del 36. En una situación que sin rozar los extremos que condujeron a la guerra en el país vecino, España, sí que producía, en cambio, bastante confrontación y conflicto social. Las ilusiones, las esperanzas despositadas por gran parte del pueblo francés en el Front Populaire encabezado por Léon Blum, chocaba con los vestigios fascistas franceses de aquella década. En definitiva, un marco arisco, cargado de tensión y, no olvidemos que estamos en los 30, de gran desempleo y pobreza. Así se encuentran los empleados de un barrio obrero del norte de París. Alguno de esos trabajadores, como nuestro protagonista, Pigoil, lleva toda la vida dedicada al teatro Chansonia. Un teatro clausurado por el cacique del distrito. Pero que con la ilusión, la fuerza y el coraje de los trabajadores será reabierto.

‘Fauborg 36’ es un canto al teatro. Un canto a la vida. A la felicidad y tristeza que acompasa a ésta. A sus amores y desamores. A esa cotidianidad tan miserable que se vivió en aquellos tiempos en el Barrio donde se ambienta el film. Se combina ello con la heroica situación que vivieron esos trabajadores, que sin nada que llevarse a la boca, decidieron, pese a todo, levantar su pasión, su ilusión, el teatro. Todo acaba bañado por una capa de sirope que nos endulza tan amarga historia.

El problema de trasfondo, no es otro que el cineasta firmante del film, de nombre Christophe Barratier, que apuntaba muy buenas maneras gracias a sus chicos del coro. Por tanto, ‘Faubourg 36 ‘, es una película que coges con grandes expectativas. Y eso juega en su contra. No es que Barratier haya caído, de repente, en el estrépito. Ni mucho menos. Tampoco es una película que roce el tedio. Sin embargo, le falta algo para ser una de las grandes, para emocionar y entusiasmar de verdad (algo que parecía ya exigírsele). Pese a todo, este tributo al teatro, y a la vida, realizado con puro sentimiento, está bien.  

‘Ratatouille’. Amor por la cocina.

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‘Ratatouille’ es una película que, principalmente, habla acerca de la cocina. Todo lo que envuelve a ésta,  el amor y la pasión que mueve. Cualquiera, sea cual sea su origen, puede ser un gran artista, en este caso Chef, nos cuenta Brad Bird. Así es, con mucho empeño y muchísima fortuna, cosa que no sucede siempre, puedes estar ahí.

Eso es lo que debe creer Remy, la rata protagonista del film. Sus andanzas para llegar a ser un gran cocinero son el eje del film. Una casa rural en medio de la nada en la que enamorarse de la cocina. Las alcantarillas francesas. Los bajos fondos de París. La cocina del Gusteau. La complicidad con el chaval patán. Los dilemas morales con sus familiares, la dicotomía rata/persona. El afán por subirse al verde del dólar del pitufo del Chef. Y la supervisión, la crítica de su cocina. El momento cúlmen del film. El crítico saboreando el ratatouille, recordando su niñez a través de él, revolviéndo todos sus sentimientos a través del paladar.

Película menor con vocación de homenaje a la cocina, pero que cala en el espectador. Uno se siente cómplice del sueño de esa rata, Remy. De sus aventuras para demostrar todo su talento. De su lucha por lograrlo. Todo ello en un escenario espectacular, la deslumbrante París. Para los amantes de la cocina, es su gran película. Para el resto, es una buena película de animación con la que emocionarse, con la que identificarse saboreando ese plato que nos trae a la memoria algún momento feliz de nuestra vida. Más que buena.

‘París je t’aime’. Homenaje al amor parisino.

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Dicen de París que es la ciudad del amor. También lo dicen de muchas otras ciudades, pero en especial, de París. Las historias, anécdotas y recuerdos humanos en cuanto a este tema, el amor y París, son infinitas. Menos infinitas, pero también numerosas son las veces en las que el cine nos las ha reflejado.

En esta ocasión, Paris je t’aime, está conformada por un conjunto de historias, dieciocho, independientes entre sí y con el nexo de que cada historia ocurre en uno de los distritos de París. El film es un homenaje irregular, con cortos que destilan originalidad y maestría, y otros un tanto mediocres.

‘Loin du 16eme’. Walter Salles y Daniela Thomas. (9)

Esta historia se centra en el amor entre una madre y una hija. Ella, Catalina Sandino Moreno, es una inmigrante que ya desde madrugada debe dejar a su bebé en una guarderia para recorrer todo París hasta llegar a un barrio de lujo donde ocuparse del bebé de una ricachona. Es un triste retrato de la situación por la que tienen que atravesar millones y millones de mujeres. Y pese a lo idílico de París, aquí también ocurre. Historia real y dura.

‘Place des Victories’. Nobuhiro Suwa. (9).

Si en una historia aparecen Dafoe y Binoche, difícilmente será mala. Esta es muy buena. La pobre Binoche perdió a su hijo, a quién decía que los cowboys existían. En un sueño de una noche, el cowboy, Dafoe, se aparecerá y le dejará durante unos momentos disfrutar por última vez de su hijo. Una historia de amor melancólica, dura y desesperante la que tiene la triste madre con su desaparecido hijo.

‘Montparnasse’. Alexander Payne. (8.5)

Una turista estadoudinense visita París. Lo hace sola. Preguntándose el por qué de dicha soledad. A través de su visita a la ciudad francesa, escucharemos sus reflexiones y en un gran final, su confesión. Su visita le sirve para comprenderse a ella misma. Todo ello gracias a París, la ciudad que le abrió los ojos y a la que, desde ese momento, amará.

‘Tour eiffel’. Sylvain Chomet. (8.5).

En esta historia nos relatan como un mimo tocanarices disfruta en los aledaños de la Torre Eiffel jugueteando con los turistas. Tanto jugar, al final acaba detenido, con la casualidad de que allí hay otra mimo, su alma gemela y la que resultará ser su amor. Todo ello contado por un niño, el hijo de mimo, al que sus padres le piden que sonría ante la vida. También muy divertida y original esta historia de amor.

‘Tulleries’. Joel y Ethan Coen. (8)

Un turista americano, Steve Buscemi, espera su metro en el andén. Pero pecado, en la Vieja Europa es desconsiderado mirar fíjamente a los ojos. Y él se ha cebado con una pareja de jovenes franceses. A partir de ahí, delirio. Divertida y muy original historia de amor. También violenta.

‘Place des Fêtes’. Oliver Schmitz. (8)

Un pobre hombre ha recibido una puñalada. En su socorro acude una chica a la que le pide que tome un café con él. A través de un flashback, Schmitz nos relata el por qué de la puñalada. Todo tiene un principio y un final, y esta historia está marcada por el amor que siente ese hombre ensangrentado hacia la mujer de sus sueños. Bonita historia de amor.

‘Parc Monceau’. Alfonso Cuaron. (7.5)

Un señor mayor, Nick Nolte, llega tarde a su cita. Le espera una joven. En el transcurso a pie que realizan por la calle sufren una discusión acalorada. Ella se siente agobiada por alguien, necesita refugio en los brazos de un hombre con experiencia. Cuaron nos hace creer que estamos presenciando una infidelidad, cuando realmente el hombre con experiencia no es más que el padre de la chica, la cual le pide que cuide a la persona que le agobia tanto y no le deja tiempo libre, su nieto. Divertida historia, y todo ocurre en la misma calle.

‘Bastille’. Isabel Coixet. (7).

Él tiene una amante. Ella un secreto. Ambos se citan en un restaurante con las intenciones de abrir la veda. Ella lo hace primero. Él nunca lo dirá. Su esposa tiene una enfermedad terminal y el estará a la altura de las circunstancias. Bonita historia que relata el lado perenne del amor.

‘Père-Lachaise’. Wes Craven. (6.5).

Una romántica mujer pasea con su pareja por el cementerio de París. Allí descubre que su futuro marido no es el hombre que ella anhela, y decide abandonarlo. Pero al pobre chico, se le aparece la figura de Oscar Wilder, allí enterrado, para aconsejarle en cómo recuperar a su amada. Entretenida y original.

‘Quartier Latin’. Gérard Depardieu y Frédéric Auburtin. (6.5).

En un buen restaurante se citan dos viejos conocidos. En juego, la firma de los papeles del divorcio. El sarcasmo y el rencor pronto entrarán en juego para estos dos protagonistas de una historia de amor tan dañina como rencorosa.

‘Quais de Seine’. Gurinder Chadha. (6).

Tres chavales pasan el rato a la orilla del Sena piropeando a las atractivas chicas que por allí pasan. Pero a uno de ellos no le gusta en exceso el juego. Cuando una chica árabe pase delante de ellos y tropiece, él pese a las risas y demás acudirá en su ayuda. Historia de amor la que vive un chicho occidental con una chica árabe. Se deja ver, aunque no perdura. 

‘Pigalle’. Richard LaGravenese. (6)

En el barrio parisino donde la prostitución alcanza su máxima expresión, un anciano pasea en busca de sexo. Allí se encontrará seducida por una mujer madura. Juegos de seducción y atracción entre un par de ancianos que buscan reactivar una relación pasional ya desgastada por el tiempo. Del montón.

‘Quarties des enfants rouges’. Olivier Assayas. (5.5).

Una actriz americana esta rodando una película. Mientras espera su momento, quiere colocarse. Llama a un tipo que le trae la mercancía. Él parece desearla. Ella se siente a gusto en ese papel. Al cabo del tiempo, ella se decide y le llama para que vuelva con más mercancía, y así volver a verle. No volverá, llamará a otro camello para hacer el trato, el cuál robará a la inocente actriz. No está mal esta historia, pero tampoco es para tirar cohetes una historia en la que un par de delincuentes acaban desvalijando el amor y alguna joya de una actriz extranjera.

‘Montmartre’. Bruno Podalydès. (4)

La primera historia del film. Qué mal comienzo. Aburrida. Un tipo trata de aparcar. Después de un buen rato, lo consigue. Mientras disfruta de su aparcamiento, reflexiona acerca de por qué no encuentra el amor de su vida. De repente una mujer se desploma al lado de su coche. Él la rescata. Es el amor de su vida. No me ha gustado, ni me ha emocionado.

‘Faubourg-Saint Dennis’. Tom Tykwer. (4)

Una aspirante a actriz se enamora de un chaval ciego. Un día, ella le llama para decirle que se terminó. Él reflexiona acerca de todo lo que han vivido durante ese tiempo, de cómo se fue apagando la relación y de qué ha hecho mal para entender este abandono. Al día siguiente, ella vuelve a llamar para decirle si era creíble. Es decir, todo era un ensayo de su nuevo papel. Nadie abandona a nadie. El eje, la reflexión del chaval. Una historia estúpida e innecesaria, además está rodada como si de un videoclip se tratase.

‘Porte de Choisy’. Christopher Doyle. (3.5)

Que me perdone el encargado de la fotografía en las películas de Kar-Wai, Christopher Doyle, pero no le acabo de coger el truco a esta historia. Me desengancho a los treinta segundos de comenzar. Será que soy demasiado tradicional para entender el surrealismo de esta historia de amor entre una peluquera china y un maduro Barbet Schroeder. Quizás necesite de un nuevo visionado para disfrutar de este corto.

‘Quartier de la Madeleine’. Vincenzo Natali. (3.5)

Historia de amor entre una vampiresa y un inocente chaval que quedará prendado de ella mientras la contempla desangrar a una pobre víctima. Él se convertirá y ambos se unirán en su amor. Mala. Parece un anuncio de publicidad.

‘Le Marais’. Gus Van Sant. (3.5)

Un chaval que está trabajando acude a una fábrica para realizar un negocio. Allí mientras espera, inicia conversación con otro tío. Después de un sermón aburido, de cortejo, él se despide y espera su contacto. Con la sorpresa de que el tipo al que le estaba hablando no entendía ni papa de francés. Absurda historia de homosexuales o lo que quiera que sean. Mala.