‘Ghost rider’. Mala, malísima.

Otra adaptación más para la gran pantalla por parte de la Marvel. En esta ocasión, era el turno del motorista fantasma. El proyecto quedaba encabezado por Mark Steven Johnson, quien ya había decepcionado al público con ‘Daredevil’ (2003), y se situaba en el cartel, a modo de cebo, a un dúo popular: Nicolas Cage y Eva Mendes.

¿Virtudes? Se salva la factura técnica, con unos efectos especiales de diez. Sin embargo, tal bondad no logra superar la afrenta con una lista de defectos larga y extensa. Tan sólo expondré los más chirriantes. Para empezar, Nicolas Cage. Actorazo donde los haya, muy venido a menos por las operaciones de estética y por la contratación de a saber qué agente para seleccionar sus papeles. Luego, la historia. Floja, irregular. Tan efectista como descompensada. Cojea por todos los costados. En tercer puesto quedaría el idilio entre Cage y Mendes, de un cursi vergonzoso. Por último, el poco ingenio puesto en la elaboración de unos personajes tan planos, tan huecos, así como en los diálogos y distintas escenas.

En fin, mala. No hay mejor manera de definir esta bazofia comercial que, en esencia, es ‘Ghost rider’. 

3.5/10 

‘Fantastic four’. Carismática, entretenida y talentosa historia de superhéroes.

Corría el año 2005 y la Marvel decidía refrescar la cartelera con esta cinta, ‘Los cuatro fantásticos’. Dicho año, la compañía también estrenaba ‘Elektra’, y entiendo que sería con tal de dar una de cal y otra de arena a su público, pues, en cuanto a calidad se refiere, podríamos decir que aquélla es la antítesis de ésta. 

La historia no tiene misterio. Quién no haya leído el cómic (como yo, por ejemplo) ya sabe, de una u otra manera, de qué va la cosa, pues ha visto la serie de televisión (en mi caso, la animada). Y en caso de que uno sea un total desconocido, no hay problema alguno dado que aquí se preocupan, tanto Michael France como Mark Frost, de mostrar la génesis de nuestro superhéroes, al menos durante los primeros cincuenta minutos. Presenciamos cómo se perfila dignamente a los personajes, profundizando en los aspectos esenciales de cada uno, para después introducirnos de lleno en la acción pura. La sempiterna batalla entre el bien y el mal. 

Una de las adaptaciones cinematográficas con más clase y calidad provenientes del mundo del cómic. La Marvel consigue brindarnos una historia ingeniada con oficio, combinando el grado de efectismo necesario con una historia notable. El referente a seguir eran los ‘X-Men’ (2000), y el objetivo mínimo, evitar otra ‘Catwoman’ (2004). Esta cinta se sitúa entre ambos extremos, por lo que, a mi entender, salva con creces su dignidad.

En fin, un presupuesto bien invertido. Consigue así una factura técnica intachable, a la que se une un reparto estelar cuyo mayor atractivo es la explosiva Jessica Alba. Añádanle luego unos diálogos correctos, escenas vibrantes y una buena historia. Sin olvidar por ello su mérito principal: lograr transmitir al espectador el carisma de los cuatro fantásticos. Correcta adaptación.

7/10 

‘Daredevil’. Insulsa adaptación.

Eran los comienzos del siglo XXI, y la Marvel encontraba el filón en la adaptación para la gran pantalla de sus cómics. La ola de superhéroes inundó todas las salas del hemisferio norte, y en una de ésas, casi sin darnos cuenta, aparecía ‘Daredevil’.

Película insulsa, hueca. Posee esa molesta sensación de estruendo vacío. A la pirotecnia acaparadora y a la acción rutinaria se le une una historia carente de sentimiento. El personaje principal está perfilado de una manera excesivamente plana. Daredevil, más allá del halo conservador y justiciero que inspira su conducta, es una caricatura fría y poco carismática. Además, el casting erró al contratar para el papel principal a un buena actor como Ben Affleck, quien, en esta ocasión, nos brinda un papel penoso.

Las flaquezas del film provienen de una historia poco elaborada, nada detallista. El ritmo acelerado al que es sometido el film acaba por llevarnos directos hacia el aburrimiento. Da la sensación de que han querido plasmar más de lo que se podía: los orígenes del superhéroe; la división abogado diurno/justiciero nocturno; el idilio con Elektra; la figura de Clarke Duncan como verdugo común; el punto bárbaro de Farrell; o la sensacionalista prensa de Pantoliano. Buenos ingredientes, pero mal elaborados.

En fin, películas como ‘X-Men’ (2000) o ‘Batman begins’ (2005) nos han demostrado que la fantasía y acción propias de todo superhéroe no tienen porqué ir reñidas con una historia potente y bien trabajada. Daredevil, por desgracia, no aprendió tal lección.

5.5/10