‘The Wolf Man’. La venganza de Del Toro.

Estamos en el sigo XIX. Inglaterra impulsa, con su proceso industrial, a gran parte de la humanidad hacia la modernización. Londres se convierte en capital del mundo, llena de humo, trabajo y capital. No muy lejos de allí, en Blackburn, una pequeña aldea por aquel entonces, un misterioso suceso ha ocurrido en Talbot Home. El hijo menor de la familia, ha muerto en extrañas circunstancias, como ya le sucediera a su madre años atrás. Ahora, Lawrence Talbot, el hijo mayor, interpretado por Benicio del Toro, ha regresado en socorro del auxilio de la prometida de su hermano, Emiliy Blunt. Hay que resolver el misterio tan horrendo que envuelve la mansión del extraño patriarca, Anthony Hopkins.

En ese contexto, la zíngara y la mordedura volverán, proporcionando una entretenida historia en la que el amor (por la Blunt), la venganza (contra sir Hopkins) y el odio hacia la bestia (la caza de Weaving) se apoderarán de la pantalla, alternándose con el terror, la sangre y los aullidos oportunos. Es un gran hombre lobo el que nos ha regalado Benicio del Toro, a quien le venía como anillo al dedo el papel.  ‘The wolf man’ cumple con creces las expectativas generadas en torno a ella. No es ninguna gran película, pero cumple con lo prometido, gozoso entretenimiento.