‘Beetlejuice’. Un clásico.

Bitelchus-121077102-largeAquí descansan los cimientos del mejor Tim Burton. Esto es ‘Beetlejuice’, su carta de presentación frente al gran público. Cierto es que ya había trabajado con anterioridad en proyectos menores, pero fue a raíz del año 1988, fecha de estreno de esta mítica cinta, cuando el estrambótico cineasta californiano iniciaba una imparable y talentosa filmografía para deleite de muchos aficionados a su cine.

La particular estética con la que envolver a todo ese universo fantástico que rodea a la encantada casa de Alec Baldwin y Geena Davis es uno de los mayores legados de esta película. Burton, y toda la factura técnica que siempre le acompaña, se luce en este aspecto. Pero cuidado, no pierdan atención a la gamberra comedia que representa el sensacional Michael Keaton y, por supuesto, al secreto mejor guardado de esta cinta: la pálida Winona Ryder ejerciendo de chica incomprendida, freak y solitaria. 

Una historia divertida. Los fantasmas de siempre y la típica casa encantada se entremezclan de un modo tan original que la narración termina por ser muy amena, quedando adornado todo ello por la desbocada indumentaria burtoniana. Un clásico.

7.5/10 

Anuncios

‘Gothika’. Fantasmas con palomitas.

El francés Mathieu Kassovitz, allá por el 2002, decidía aceptar el encargo de dirigir este blockbuster norteamericano. Era un negocio seguro para los productores: una fuerte campaña de marketing, un toque terrorífico-fantasmagórico al que siempre responde el público y unas cuantas caras conocidas como Halle Berry, Penélope Cruz o Robert Downey Jr. para elevar el caché del producto. 

Tiene un planteamiento atractivo. Dentro de sus limitaciones, la película se muestra resultona. Sabe jugar con el espectador, distrayendo su atención a falta de un giro final bastante previsible. El toque psicológico le da manga ancha al guionista para conducir la trama sin grandes preocupaciones por mantener la “lógica” en el devenir de los acontecimientos. 

En fin, ‘Gothika’ no defrauda pero tampoco entusiasma. En la comparación, por ejemplo, con ‘Lo que la verdad esconde’ (2000), un producto similar, sale muy mal parada. Son noventa minutos de un visionado tan ligero como fácilmente olvidable. Luces tenues y palomitas, no hay más.

6/10

‘Ghostbusters’. Clásico básico.

Veamos, admito por completo que tengo a esta película totalmente sobrevalorada. Dicho esto:

Una bibliotecaria grita aterrada. Algo extraño está agitando y moviendo los estantes más polvorientos de la biblioteca… es un viscoso y verde fantasmita !! Ya tenemos la carta de presentación idónea. A partir de ahí… tres parapsicólogos chiflados y desempleados, los geniales Bill Murray, Dan Aykroyd y Harold Ramis, que no tendrán otra ocurrencia que montar su propio negociete: cazar fantasmas.

El mítico edificio neoyorquino, con su barandilla y su estrafalario coche de empresa, “el ecto-móvil”. La despreocupada secretaria (Annie Potts). Los desmaterializadores y los contenedores (se notan los años en tema de efectos). El ayudante contratado, Ernie Hudson (faltaba un cuarto en discordia). La primera cliente, una Sigourney Weaver en plena forma. El vecino de ésta, el bajito tontorrón y simpático Louis Tully, interpretado por el mítico Rick Moranis.   El idilio de Murray y Weaver. Palabras como “ectoplasmáticas” que forman ya parte de la historia del cine. El ecologista borde, y los fantasmas sobrevolando New York. El Maestro de las Llaves y la Guardiana de la Puerta.  Nubes y truenos que se ciernen sobre la capital del orbe. Y cómo no… el muñequito de los Marshmallows !! Por no hablar de la pegadiza sonoridad del tema compuesto por Ray Parker Jr.

En fin, clásico ochentero indispensable en cualquier estanteria, con alma de filmoteca personal, que se considere digna. Forma parte del club.

8/10