‘A few good men’. Puro oficio.

few_good_men_ver2_xlgGuión de Aaron Sorkin, atención. Palabras mayores. De hecho, es la primera aparición del reputado guionista en Hollywood. Debutaba, por tanto, con esta intriga judicial, A few good men, enclavada en el corazón del ejército americano, destapando a través de una potente defensa legal (la realizada por el trío Tom Cruise, Demi Moore y Kevin Pollak) las tradiciones y costumbres llevadas a cabo en el cuerpo militar estadounidense.

La titánica lucha entre Tom Cruise y Jack Nicholson no tiene desperdicio. Ambos son hombres con carácter, fieles a sus ideas y aferrados a un particular modo de entender la vida. Total, que ambos asumen las consecuencias de sus actos. Y eso lo plasma a la perfección Rob Reiner. Los personajes, en suma, están perfectamente pulidos, pues no podía ser menos sabiendo que Sorkin, como ya hemos dicho, anda por ahí, en labores de escritura. Y entre todos esos personajes, a pesar de las merecidas flores que recibió el grandioso Jack Nicholson, destacaría a la estoica Demi Moore.

El juicio final es el pilar sobre el que reposa toda la historia. Buenas interpretaciones, un sólido guión, una correcta factura técnica y una notable dirección para narrar una de las mejores historias judiciales, hablando de cine, de los años noventa. Recomendable.

7.5/10  

 

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‘The General’s daughter’. Detective Travolta.

Una atractiva rubia aparece muerta en una base militar de Georgia, Estados Unidos. El marrón de la investigación le cae a Paul Brenner, un rudo militar al servicio del equipo de criminalistas del ejército, interpretado por Travolta, quién ejerce, pues, de rock&roll star, salvando la papeleta con creces.

La trama es adictiva, compacta y entretenida. ¿Qué más se le puede pedir a un producto así? Queda rezagada al arrancar, pero pronto te enganchas a élla. No tiene fisuras (al menos aparentes), lo cual ya es de agradecer en este tipo de cintas, al margen de lo plano o profundo que nos parezca su desarrollo. Y, por último, uno se divierte, mientras devora pipas, palomitas o similares, viendo el transcurrir de los acontecimientos y haciendo sus improvisadas quinielas de “malos”. En el debe de la cinta, no obstante, anotamos el flojo feeling existente entre la Stowe y John, un poquito soso.

Entretenido thriller comercial, de calidad. No es una obra maestra, y ni mucho menos lo pretende, pues le bastaba con cumplir en taquilla. En fin, la engulles sin problemas, y la digieres un poco más despacio de lo que tardas en olvidarla.

6/10

‘Los hombres que miraban fijamente a las cabras’. ¿Qué?

Absurda (en el sentido peyorativo de la palabra). Es el mayor desperdicio de talento que he visto en mucho tiempo. Me explico, disponer de tres actorazos como, por orden, Kevin Spacey, Jeff Bridges y George Clooney, además de un casi siempre correcto Ewan McGregor, para hacer esta bazofia, es, como mínimo, un alarde de incompentecia total por parte del duo Grant Heslov (director) y Peter Straughan (guión), con vocación ambos de intentar dar el pego haciéndose pasar por los hermanos Coen. Las distancias, entre ambos, son abismales. Una peli correcta de aquéllos (p.ej. Quemar después de leer) es una OBRA MAESTRA al lado de esto.

Aún no sé muy bien de qué iba la peli. Se supone que había un ejército, creo que era el ejército de los jedis, al estilo Star Wars, que se basaba en el amor y en la paz, propugnado por Bridges y que tenía por alumno prodigio a Clooney. Todo se desmontó cuando llegó Spacey, el capullo de turno. Y ahora, aparece McGregor huyendo de su infiel esposa, en busca de alguna noticia en Irak. Ah, hay una misión encomendada a éste último, cabras que mueren con la mente y demás chorradas. Se supone que detrás de todo esto se esconde una comedia negra acerca de los ejércitos y las guerras, parodiando todo lo que rodea a éstos,  debiéndote hacer gracia su ingenio. Huelga decir que no le pillas el humor en ningún momento. Al menos, sí que te mantiene en hipnosis, como a las pobres cabras, pero de lo mala que es. Se salvan un par de gags y los actores ya citados. Nada más.