‘Carnage’. Cordialidad, delirio y caos.

Un niño agrede a otro niño en un parque cualquiera de la ciudad de New York.  Tachán, comienza la función.

Los respectivos padres de cada muchacho, se citan en el apartamento de la “víctima” para arreglar el percance amistosamente. Reparto de alto nivel. En un lado del ring, Jodie Foster y John C. Reilly. Al otro lado, Kate Winslet y Christoph Waltz. En estos cuatro pilares reposa el peso total del film. Y lo hacen muy bien. El combate, no parece tal, pues comienza cordial, fijando posiciones y manteniendo la compostura. No obstante, ésta se marcha, abriéndole la puerta al delirio y al enfado, comenzando el intercambio de golpes (no sólo inter, sino también intra) que finalizará en un caos donde la verborrea desatinada y el whisky escocés le darán la victoria, a los puntos, a la estupidez humana.

Increíblemente divertida. Polanski, para deleite de muchos, sigue en buena forma. Gran escena final.

8/10