‘Mad Max 2: The road warrior’. Emblemática.

168hKewCAqiz5ZFUvLUXbCEtoGEl distópico mundo ingeniado por George Miller en Mad Max (1979) emergía ahora con mayor fuerza en esta secuela en la que el petróleo, uno de los pilares de la economía del sistema-mundo, era un bien tan preciado como para que a los humanos no les importase arrebatar las vidas de sus prójimos a cambio de unos cuantos litros de gasolina.

“El hombre es un lobo para el hombre”, decía Thomas Hobbes. Así se nos muestra en este lúgubre paisaje en el que la ley se ha esfumado. Tribus nómadas, unas más violentas que otras, organizadas con el único fin de sobrevivir en este infierno terrenal. Y, por supuesto, Max, el guerrero de la carretera, aquel tipo al que el salvajismo le había arrebatado todo cuanto quería. Un solitario e introvertido Mel Gibson será el encargado, nuevamente, de darle vida en una de las interpretaciones más carismáticas de su carrera.

Una de las mejores películas que se ha hecho nunca en el mundo de la ciencia-ficción, y una de las obras cumbres del cine de los ochenta. El terror servido en forma de western, un futurista y apocalíptico western que termina por convertirse en un fascinante y cautivador espectáculo. Obra maestra. 

9/10

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s