‘A few good men’. Puro oficio.

few_good_men_ver2_xlgGuión de Aaron Sorkin, atención. Palabras mayores. De hecho, es la primera aparición del reputado guionista en Hollywood. Debutaba, por tanto, con esta intriga judicial, A few good men, enclavada en el corazón del ejército americano, destapando a través de una potente defensa legal (la realizada por el trío Tom Cruise, Demi Moore y Kevin Pollak) las tradiciones y costumbres llevadas a cabo en el cuerpo militar estadounidense.

La titánica lucha entre Tom Cruise y Jack Nicholson no tiene desperdicio. Ambos son hombres con carácter, fieles a sus ideas y aferrados a un particular modo de entender la vida. Total, que ambos asumen las consecuencias de sus actos. Y eso lo plasma a la perfección Rob Reiner. Los personajes, en suma, están perfectamente pulidos, pues no podía ser menos sabiendo que Sorkin, como ya hemos dicho, anda por ahí, en labores de escritura. Y entre todos esos personajes, a pesar de las merecidas flores que recibió el grandioso Jack Nicholson, destacaría a la estoica Demi Moore.

El juicio final es el pilar sobre el que reposa toda la historia. Buenas interpretaciones, un sólido guión, una correcta factura técnica y una notable dirección para narrar una de las mejores historias judiciales, hablando de cine, de los años noventa. Recomendable.

7.5/10  

 

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‘Lincoln’. Abrumadora.

poster-lincoln-gdeA Steven Spielberg le gusta la historia, y eso se nota en su extensa filmografía. Ahí lucen titulos como Schindler’s list (1993), Amistad (1997) o Saving private Ryan (1998), por nombrar a algunos de ellos. En esa línea se mueve Lincoln, película con la que se atreve a mostrar al gran público, además de los últimos coletazos de la Guerra de Secesión, el proceso que condujo a la abolición de la esclavitud en la segunda mitad del siglo XIX en los Estados Unidos.

La historia, más allá de los quisquillosos reproches que se le puedan hacer, está bien documentada. El guión de Tony Kushner rebosa densidad. Un disfrute para los historiadores. Además, el apartado técnico es extraordinario, comenzando por la música de John Williams, continuando con la fotografía de Janusz Kaminski y terminando con la oscarizada dirección artística. Del mismo modo, el reparto es de absoluto escándalo, tanto en cantidad de nombres como en calidad. Daniel Day-Lewis vuelve a ofrecer un recital al interiorizar (para luego representar) de un modo casi enfermizo la idiosincrasia del Presidente Abraham Lincoln. Eso sí, que nadie se olvide de Tommy Lee Jones, quien vuelve a demostrar que como secundario de lujo no admite rival.

La cinta de Steven Spielberg tiene todos los ingredientes para ser una gran película. Sin embargo, falla en tal propósito. Y falla porque es una película excesiva. Las rigideces del guión minan la soltura de la narración, empañando así todas las virtudes (y son unas cuantas) de esta película. En cualquier caso, un abrumador biopic sobre uno de los políticos más importantes en la historia de los Estados Unidos.

7/10

‘Captain Phillips’. Drama.

captain-phillips-international-posterBuena película. La narración tiene brío y Paul Greengrass focaliza su atención en un Tom Hanks que realiza una meritoria interpretación. No mejor, en cualquier caso, que Barkhad Abdi. Dos colosos enfrentados, el Capitán frente al Pirata. Dos personas, provenientes de mundos totalmente antagónicos, a las que el destino ha juntado en tan miserable situación. 

La historia apenas desentraña las causas del conflicto. Nos dan destellos de la caótica situación interna que existe en Somalia mientras nos susurran sutiles palabras sobre el negocio de la pesca (por parte de las empresas occidentales) en las aguas (sin control) de dicho país. Sin embargo, la baza que ha jugado el film es la de mostrar la agonía humana, el lado cualitativo de la tragedia.

Tema de actualidad servido a través de un potente pulso narrativo. Le sobran, para mi gusto, unos cuantos minutos al metraje final. Peca de ser una película pesada y un tanto redundante. Tiene sus limitaciones, pero es un producto de calidad.

7/10    

‘Johnny Guitar’. Puro sentimiento.

johnny-guitar-movie-poster-1954-1020143876Estamos en 1954, el western es un género en pleno esplendor y Philip Yordan está a punto de escribir uno de los diálogos más imperecederos del séptimo arte. Esto es Johnny Guitar, célebre película conocida por todos.

Él volvió por amor. Y allí estaba ella, su amada, esperándole. Enternecedora historia que centra su atención en el polvoriento far west, en pleno siglo XIX y a la espera de ver llegar el ferrocarril a un pueblo perdido en medio de la nada. Ha perdurado el famoso diálogo de “dime que aún me quieres como yo a tí“, pero este no es más que la esencia de unos cuarenta minutos iniciales que son puro sentimiento.

El romance entre Johnny Guitar y Vienna, condimentado por un contexto propicio para cumplir con los cánones del género, todavía hoy emociona. Tanto a Sterling Hayden como a Joan Crawford les encaja a la perfección el disfraz de amantes errantes, pues ambos dos están espléndidos. Nicholas Ray nos dejaba, en definitiva, una hermosa película.

8.5/10      

‘Breaking bad’. Live free or die.

c8864822-0568-4c2a-bcc0-ce8b67f2f833Cuando comencé a ver Breaking bad, jamás sospeché que me iba a gustar tanto. Todos hablaban muy bien de ella, sí. Pero yo no terminaba de hacerme a la idea de cómo un aburrido profesor de química de enseñanza secundaria conseguiría amenizarme la velada a través de una serie de andanzas gangsteriles. ¿En serio? Sobre el papel, Walter White no se parecía en nada a nombres clásicos como Tony Montana, Santino Corleone o Al Capone, ni siquiera a los protagonistas de productos más recientes como The Sopranos (1999), The wire (2002) o Boardwalk empire (2010), por nombrar tan solo a algunos de ellos. Pero ahí estaba la AMC, dispuesta a revolucionar el género.   

Por tanto, a Vince Gilligan, creador de la serie, le debemos mucho. Su transgresora idea se ha plasmado maravillosamente en la pequeña pantalla a lo largo de cinco temporada de ensueño. Creo que estos primeros años del siglo XXI se recordarán, en lo que respecta al cine, por ser la época de esplendor de las series televisivas. Y, desde luego, Breaking bad ocupará un lugar privilegiado en la historia de las mismas.

Se despide con el final perfecto. Un punto liberal y gamberro derivado del lema live free or die. Esto es el negocio del narcotráfico mostrado de una inusual manera. Un título que ha permitido que nombres como Bryan Cranston (Walter White), Anna Gunn (Skyler White), Dean Norris (Hank Schrader) o Bob Odenkirk (Saul Goodman) se luzcan de lo lindo. Pero, manías personales, me quedo con Aaron Paul y su penitente Jesse Pinkman. En definitiva, una obra maestra. 

9.5/10

‘To Rome with love’. Graciosa.

to-rome-with-love-posterEsta no es la mejor película de Woody Allen, pero es una película de Woody Allen. Quiero decir, siempre hay algo especial en su cine. Es muy difícil encontrar una obra indigna entre toda su extensa filmografía. Además, qué reproche le podemos hacer a un hombre que nos brinda, cual reloj suizo, una nueva cinta por año, sin faltar nunca a la cita con su público.

Historias de Roma, de su gente. Esta es una historia coral en la que el guión se nos presenta más flojo que en anteriores ocasiones, mientras que los diálogos tampoco son tan ingeniosos. Los actores que encabezan el cartel tampoco nos dan la mejor de sus versiones, excepción hecha, claro está, del fabuloso Roberto Benigni y su sarcástico personaje.

En todo caso, pasear por el Trastevere, admirar el Colosseo o sentarse en la scalinata de la Piazza Spagna de la mano de Woody Allen, no es cualquier cosa. Disfrútenla.  

7/10   

‘Elsker dig for evigt’. Hasta la vista.

l_69940_0315543_1f0eb782Susanne Bier acostumbra a realizar buen cine. Siempre ha sido así. Además, el tándem que conforma con Anders Thomas Jensen, su fiel guionista, ha dejado ya una interesante retahíla de títulos que va desde Hermanos (2004) hasta la oscarizada En un mundo mejor (2010) pasando por Después de la boda (2006). No es poca cosa. Como tampoco lo es Te quiero para siempre (2002), la película que aquí nos ocupa y, quizás, el secreto mejor guardado en la filmografía de la cineasta danesa.

Un fatal accidente de tráfico cambiará las vidas de los protagonistas de esta historia. El amor como telón de fondo. La pasión, los caprichos del corazón y la fidelidad, en escena. Emotiva historia, colosales personajes, perfecta narración. A todo esto, una Sonja Richter cautivadora. Nada es infinito, viene a decirnos Bier. Y lo hace de un modo agridulce. 

8.5/10

‘Festen’. Verdades, vino y lágrimas.

posterLos Klingenfeldt, una familia modélica en los círculos burgueses de Dinamarca, celebran el aniversario del cabeza de familia. Un buen momento, por tanto, para volver a reagrupar a los hijos, allegados y amigos con tal de festejar, divertirse y recordar los viejos tiempos. Suena bien, ¿verdad? Sin embargo, dicen que toda familia tiene secretos oscuros.   

El portentoso Ulrich Thomsen, uno de los mejores actores del panorama europeo, asume con brillantez la tarea de desenmascarar al monstruo. Lo hace en mitad de un ostentoso banquete celebrado en un apacible hotel propiedad de su familia. Discursos, recitados entre copas de vino y caviar, que duelen profundamente. Son puñales forjados con verdades y lágrimas, clavados en el corazón de la mugre. 

Una película austera, poco adornada y natural. No lo digo como un reproche. Es más, el juego de luces que acompaña a la puesta en escena es asombroso. El relato, mientras tanto, deviene como un puñetazo en el estómago. Un trago amargo que Thomas Vinterberg no endulza en ningún momento. Fría, agreste y talentosa. Cine de calidad. 

8.5/10

‘Terrados’. Crisis.

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“A todo el que, en algún momento de su vida, no ha sabido quién era”. 

España. Año 2010, la crisis económica sigue su curso. El desbarajuste de la sociedad es inmenso. Un destrozo, un puñal en el corazón de la cohesión social. Años de vida que se marchan al limbo. Son historias de errantes, anónimos, que conforman este desolador paisaje.

‘Terrados’ es una obra que nace como consecuencia de la amarga experiencia de miles, millones, de personas. Treinteañeros que ahora, fruto de la desolación, deciden replantear sus caminos, sus vidas. Demian Sabini ha rodado, con apenas doce mil euros y de manera novel, una película cargada de lagunas y varios defectos, sí, pero que supone un alegato entusiasta con el que ponerle una sonrisa al drama. 

6.5/10 

‘Il postino’. La vida como poesía.

001-el-cartero-y-pablo-neruda-eeuu“Cosa li ha detto? Metafore!”.

Preciosa. Así es ‘Il postino’, producción italiana de 1994 en la que Michael Radford, director y guionista, en compañía de Massimo Troisi, actor y guionista, levantaba un auténtico homenaje a la figura de Pablo Neruda a partir del material literario de Antonio Skármeta.

El destierro del poeta. Una pequeña isla italiana cercana a Napoli. Los tranquilos paseos bordeando la playa y el mar. Las tristes redes de los pescadores. Tomates, cebollas y ajos como pilares culinarios. La hostería en la plaza del pueblo con la hermosa Beatrice. Una casa en la montaña. Y Mario Ruoppolo, el cartero.

Afectuoso relato que rinde pleitesía a la poesía, entendida esta como lanza de sentimientos. Es la magia de las palabras. Germina así la amistad, el amor y la vida. Todo ello al abrigo dado por la emotiva melodía de Luis Enríquez Bacalov. Una maravilla de película.

9/10