‘Space cowboys’. Fly me to the moon.

space-cowboys-movie-poster-2000-1020204880La filmografía de Clint Eastwood, de tan extensa, encuentra este tipo de lagunas de vez en cuando. Hablamos de ‘Space cowboys’, una película con la que el cineasta se daba el gusto de viajar al espacio, sacrificando en el camino, eso sí, parte de su talento en pro de la mediocridad que aquí se nos expone.

Cuatro clásicos de la interpretación como son Donald Sutherland, Tommy Lee Jones, James Garner y el propio Clint Eastwood, protagonizaban esta entretenida historia con alma de blockbuster, de intriga ramplona y con unos personajes planos que daban para mucho más. 

No creo que nadie se aburra con esta aventura espacial. Pero considerando que viene firmada por el autor californiano, uno podía esperar mucho más. Un rutinario homenaje a la eterna juventud en el que el lema de las segundas oportunidades sirve para entretenernos la velada.

6.5/10

‘A late quartet’. Al compás de la vida.

db88f333b62eaf288547b6826bc16d74Una propuesta sencilla pero encantadora. Así es la obra elaborada por Yaron Zilberman. La clave de bóveda de la misma se encuentra, además de en la música clásica, en un magnífico reparto en el que destaca su cuarteto protagonista: Philip Seymour Hoffman, Catherine Keener, Christopher Walken y Mark Ivanir.

El invierno neoyorquino como escenario. Unos afinados y agradecidos diálogos como vehículo. La música como excusa. Y la vida como tema principal. ‘A late quartet’ representa historias comunes, problemas mundanos. Mil emociones, alegres y tristes, que quedarán armoniosamente combinadas al compás que marcan las mejores partituras clásicas. Qué fantástica puede llegar a ser la vida y con qué sutileza ha sabido plasmarlo esta maravillosa película.

7.5/10

‘The place beyond the pines’. Desolación.

place-beyond-the-pines-posterTras deslumbrar con la hiriente ‘Blue valentine’ (2010), Derek Cianfrance se atrevía con una ambiciosa obra, ‘The place beyond the pines’, cuyo extenso metraje ofrecía como resultado una narración irregular y descompensada.

La derrota es el tema principal de la película. Sinsabores que se prolongan a lo largo del tiempo, presentándose en las distintas generaciones. El paisaje queda pincelado, sobre todo, a través de la familia. Por tanto, asistimos a un drama familiar potente cuando aparecen en escena el tándem formado por Ryan Gosling y Eva Mendes, apoyándose aquél, a su vez, en las derivas emocionales de Bradley Cooper o en la introvertida vida de Dane DeHaan.   

‘Cruce de caminos’ contiene sentimiento puro, cierto. Le podemos achacar, sin embargo, la ausencia de naturalidad, sentir la historia más cercana, tal como sucedía en ‘Blue valentine’. Con todo, un relato lleno de amargura y desolación digno de ver.

7.5/10

‘Only God forgives’. Un canto a la sed de venganza.

only-god-forgives-poster-3Apenas dos años después de encandilar al público mundial con la impagable ‘Drive’ (2011), el tándem conformado por Nicolas Winding Refn y Ryan Gosling repetía colaboración para elaborar ‘Only God forgives’, una violenta cinta en la que, como bien indica su título, el perdón no queda recogido en los códigos del mundo terrenal. 

La acción se sitúa en Bangkok. El asesinato de su hermano con el beneplácito de un gángster local, y la posterior llegada de su madre en busca de venganza, alterarán el orden de Julian, un tipo que hasta entonces había encontrado refugio en el negocio de la droga y en los combates de artes marciales, pero que ahora deberá escoger entre honrar con sangre la memoria de su familia o pasar por el alto este violento episodio.   

Esta película tiene un punto de exageración, de desmesura. Parece una obra hiperbolizada en la que uno echa en falta algo más de sentimiento, más aún teniendo en cuenta que el foco principal de la historia no es otro que la cruda venganza. En superficie parece un sencillo tributo a las artes marciales, pero conviene subrayar, además de la excepcional factura técnica presentada, la lucha psicológica dada entre la maquiavélica Kristin Scott Thomas y el meditabundo Ryan Gosling.

Quien espere encontrar aquí una continuación de la magnífica ‘Drive’ saldrá escaldado. Hay una sideral diferencia entre ambas, no sólo en cuanto a nivel, sino también en lo referente al tipo de película e historia. ‘Only God forgives’ es un notable relato que supone un canto a la sed de venganza en el que la estridencia le vence el terreno al sentimiento.

7.5/10 

‘Mud’. Chicos de Arkansas.

mud-french-poster

“Do you love her?”

Jeff Nichols vuelve a poner su atención en el “sur” de los Estados Unidos, alejado de las grandes ciudades y los quebraderos de cabeza propios de éstas. Es la vida del campo, de la pickup, del río y de la gente que allí habita la que le interesa al cineasta, natural, por cierto, de Arkansas, como los muchachos que protagonizan esta historia. 

El guión es muy bueno, la elegante factura técnica desprende ese halo sureño que tanto gusta y la historia está fabulosamente narrada. Además, la galería de personajes está bien esculpida, dotada ésta de sentimiento y profundidad. Destacan así unos excepcionales Matthew McConaughey y Reese Witherspoon al encarnar a esos dos vagabundos del amor, Mud y Juniper, que mueven esta historia. No conviene pasar por alto, en cualquier caso, la meritoria interpretación de Tye Sheridan, aquel muchacho que ya sorprendió a todos en ‘Tree of life’ (2011), y que se destapa aquí como una de las promesas emergentes en el panorama cinematográfico. 

Hacerse mayores. Apenas dos palabras que esconden un tránsito que va de la adolescencia hacia la edad adulta. Un paseo en el que uno pierde parte de esa pura inocencia que llevaba consigo y comienza a comprender lo que es la vida. Es lo que le sucede a Ellis, un chaval que se adentrará de la mano de Mud, un fugitivo varado en una isla perdida, en una odisea repleta de nuevos misterios, secretos y peligros que será la excusa idónea para que el cineasta explote el tema principal del film: el amor. 

A Jeff Nichols siempre le han interesado las preocupaciones que rodean a la vida humana. Sus películas te hacen sentir, vibrar. Y ‘Mud’, en el fondo, es un hermoso drama sobre la vida, sobre las personas, que esconde con sutileza un amargo, nostálgico y natural paseo por los entresijos del amor.  

8.5/10 

‘El crimen del padre Amaro’. Valiente pero irregular.

crimen-del-padre-amaro-el-movie-poster-2002-1020203610El film que aquí nos ocupa tuvo en su día un muy buen recorrido, tanto comercial como de crítica. Fueron días de esplendor para el cine mexicano, estrenando ‘Amores perros’ (2000), ‘Y tu mama también’ (2001) y ‘El crimen del padre Amaro’ (2002) de manera consecutiva. Ésta última, de hecho, consiguió estar nominada en la categoría de mejor película de habla no inglesa en los certámenes más importantes de la industria cinematográfica, es decir en los Globos de Oro y los Oscar. 

Las tres tienen en común, curioso, la presencia del actor más importante que ha dado el país azteca en los últimos lustros: Gael García Bernal. Aquí se viste de sacerdote y soporta el peso principal del film, poniendo en tela de juicio el tema del voto de castidad dentro de la Iglesia Católica, combinándolo con asuntos de candente actualidad en México como son la relación existente entre la Iglesia y el narcotráfico y la guerrilla revolucionaria.

Todo un amalgama de situaciones que, en el fondo, quedan supeditadas a un romance imposible de sobrecogedor desenlace. La valentía demostrada al poner el dedo en la llaga en cuestiones de interés social se difumina al haber pecado esta narración de ambiciosa. Abarca más de lo que puede ofrecer, dando lugar a una historia desequilibrada e irregular. En cualquier caso, estamos ante una película correcta que ni defrauda ni entusiasma.

6.5/10

‘Gran Torino’. Un buen hombre.

poster-gran-torinoEn 1968 besé a Betty Jablonski en la fiesta de Navidad de la fábrica. Dorothy estaba en el cuarto de al lado con las otras esposas. Simplemente sucedió. También gané 900 dólares vendiendo un motor y un bote. No pagué los impuestos, es lo mismo que robar. Y, por último, nunca fui muy cercano con mis dos hijos. No los conozco, nunca supe cómo hacerlo.

Clint Eastwood interpreta en ‘Gran Torino’, otra de sus grandes películas, al anciano Walt Kowalski, un tipo gruñón, enfermo y recién enviudado que afronta, por tanto, el camino de la soledad en plena cuesta abajo, sabedor de que sus días en esta vida se están agotando.  

Su barrio de toda la vida ha desaparecido. Allá donde ondeaban banderas estadounidenses en las entradas de las casas, la gente hablaba inglés, los felices vecinos regaban sus jardines y uno podía pasear plácidamente por las aceras de su calle, aparece ahora un paisaje totalmente diferente. Asiáticos y afroamericanos campan a sus anchas por el vecindario, con sus tradiciones, con su forma de entender el mundo, con su propia cultura y lenguaje. Y sí, con el problema de la marginalidad social, la irrupción de la delincuencia y el vandalismo que destroza cualquier posibilidad de obtener un futuro mejor. 

Esto no es el lejano oeste, sino un barrio perdido del Midwest estadounidense, pero no hay duda de que esta película tiene alma de western. ‘Gran Torino’ es una película conservadora, pero totalmente humana y creíble.  Adornada con los rituales que acompañan a las mejores historias crepusculares, Eastwood vuelve a lucirse con una composición que conoce a las mil maravillas, recordando un tanto a obras como ‘Unforgiven‘ (1992) o ‘Million dollar baby‘ (2004). En esta ocasión, además, tenemos la oportunidad de disfrutar de unas conversaciones, escenas y frases elaboradas con absoluta brillantez e ingenio.  

El melting pot norteamericano, con sus problemas de racismo, marginalidad e integración, queda desentrañado a través de las vivencias de Mr. Kowalski. Los tiempos, por desgracia, han cambiado, parece querer decirnos Clint Eastwood. Ya no existen guerras como la de Corea. Ahora se venden coches japoneses en lugar de estadounidenses. Y el hmong ha sustituido al inglés como lengua mayoritaria en muchos vecindarios. Pero a Kowalski ya poco le importa todo eso. Le ha cogido cariño a un buen muchacho, y se va a encargar en la medida de lo posible de que todo le vaya bien. Es su última gran obra antes de partir. 

8.5/10