‘Luna de avellaneda’. Una luz especial.

Luna_de_Avellaneda-588442172-largeEsta es una película de barrio. Cine social y de crítica. Una afilada lanza contra el capitalismo y los devastadores efectos que éste ha tenido sobre las calles argentinas. Un escudo en pro de la felicidad, de la importancia del cómo y sus formas. Todo ello bajo el paraguas sentimental con el que Campanella cubre a sus historias. Vuelve a sonar, por tanto, la melodía del cineasta y su equipo. Todos conocemos ya la brillante partitura. Menudo lujo disfrutar con este tipo y sus historias. Vaya monumento merece Ricardo Darín. Son cosas redundantes, pero ciertas.

Total que ‘Luna de avellaneda’ vuelve a entusiasmarnos. A pesar de ser la película más irregular en comparación con ‘El mismo amor, la misma lluvia’ (1999) y ‘El hijo de la novia’ (2001), a pesar de un metraje excesivamente largo y a pesar de contar con algún desvarío sensiblero, el caso es que la narración nos vuelve a impregnar de la sutil emotividad que atesora. Los personajes vuelven a estar pulidos de manera brillante, y sus peculiares odiseas vuelven a cautivarnos.

Campanella vuelve a sacarle una sonrisa al drama. Y lo hace de un modo tan natural, veraz y ligero que a uno no le queda más remedio que quitarse el sombrero ante el recital presenciado.

7.5/10   

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s