‘Les petits mouchoirs’. C’est la vie.

Cátedra de sentimiento. Una comedia dramática en la que nada hay de impostura. Todo es tan mundano, tan veraz, tan próximo que Guillaume Canet, el cineasta francés más prometedor de los últimos años, consigue tejer así una verdadera obra maestra, sirviéndose únicamente de las desventuras, penas y alegrías de unos personajes pulidos e interpretados en estado de gracia.

Una película preciosa de ver. Consigue impregnarnos desde el primer momento un sentimentalismo tan natural que a uno, al fin y después de tantas sonrisas y lágrimas, no le queda otra que guiñarle un ojo al caprichoso destino y vivir, pues como bien nos ha retratado Guillaume Canet en sus petits mouchoirs: así es la vida.

8.5/10

‘Beautiful girls’. Preciosa película.

“¿Sabes? Hay cuatro palabras que necesito antes de irme a dormir. Cuatro palabras: “Buenas noches, mi niña”. Y eso es todo. Soy muy sencilla, lo sé. El chico que me dice esas palabras, me quedo con él”. (Personaje Andera. Uma Thurman).

Willie Conway está ante una difícil tesitura. Su novia Tracy, con la que lleva saliendo once meses, le ha pedido el matrimonio. A punto de entrar en la treintena, el trovador pianista decide escapar de los humeantes garitos neoyorquinos para volver al pueblo de su infancia, Knights Ridge, con tal de reflexionar sobre su futuro. Así comienza esta maravilla de película titulada ‘Beautiful girls’.

Enclavando su atención en los gélidos parajes que proporciona la vida en una pequeña comunidad, Ted Demme consigue hacernos ser partícipes de las mil y una interacciones existentes entre los habitantes de dicho lugar. Nos emocionamos con ellos, sufrimos y nos alegramos con sus vivencias, tan pronto uno ríe y canta en la barra de un bar como se desespera y entristece al volante de una camioneta. Salvando las distancias temporales (aquí están dejando la veintena para llegar a los treinta) y de espacio (esto no es Texas, sino algo parecido a Minnesota), he de decir que esta cinta me parece una versión en miniatura de la imperecedera ‘Friday night lights’ (2006), así que ya está hecha la recomendación paralela.

El fabuloso guionista Scott Rosenberg, uno de los padres de la también mítica ‘High fidelity’ (2000), consigue brindarnos toda una explosión de sentimientos y sensaciones en la que los personajes quedan perfectamente pulidos e interpretados. Prepárense, por tanto, para dar un paseo por el mundo del corazón. Un mundo repleto  de amistad infinita, romances hirientes, afectos inquebrantables, amores penitentes, temores insospechados, corazones malheridos, sueños frustrados y tantas sensaciones más que caben en los apenas cien minutos de duración de esta genial película.

En fin, una historia tan alegre como triste, tan sencilla como profunda, tan dulce como amarga, tan nostálgica como melancólica, tan bonita como pesarosa. Una historia, en definitiva, humana y llena de vida. Véanla, pues están ante una de las mejores películas de la década de los noventa. Gran reparto, mejor historia, sensacionales diálogos, buena fotografía y emotiva banda sonora. Mención especial para el personaje de Uma Thurman, simplemente brillante.

9/10