‘Star wars. Episode II: Attack of the clones’. Amidala y Anakin.

George Lucas nos presentaba el segundo volumen de su fastuosa obra maestra: “El ataque de los clones”. Las andanzas ya iniciadas en ‘The phantom menace’ (1999) seguían su curso del mismo modo que antaño, a través de una poderosa, magnética y cautivadora fantasía visual, unida, cómo no, a la esclarecedora historia que buscaba atar, uno a uno, todos los hilos pendientes con tal de compactar la saga, satisfaciendo el apetito de los fans por conocer el mundo anterior al de la mítica trilogía inicial.

Si te gusto el primer episodio, ‘El ataque de los clones’ también lo hará. A mi parecer, le falta cierta profundidad en su historia, siendo la trama argumentativa más plana que en el primer episodio, cómo buscando únicamente resolver el trámite, centrándose George Lucas, sobre todo, en mostrar la evolución de Anakin, además de ir enseñando, aunque sea de un modo tímido, los preparativos maquiavélicamente ingeniados por Darth Sidious para poner fin a la existencia democrática de la República. Después de resolver los orígenes, aquí presenciamos el paso intermedio de un modo gustoso, en la línea de calidad marcada por el universo de George Lucas. 

8/10

Spoiler/Argumento

La República Galáctica sigue decrépita. El Gobierno del Canciller Palpatin es acusado de corruptelas y mala gestión, estallando un conflicto separatista, encabezado por la oligarquía que controla la Federación de Comercio, que acabará por poner en jaque a la estabilidad del régimen. ¿Qué hacer frente a esta amenaza inminente? Los políticos de la República se dividen entre aquellos que apoyan la creación de un ejército, y los que no, dentro de los cuales destaca la voz de la Senadora Amidala, antigua Reina de Naboo, y principal objetivo a eliminar por el movimiento separatista.

El Consejo Jedi, por tanto, se ve desbordado ante esta situación. No son suficientes como para frenar un conflicto civil como este. Aunque, de momento, se centrarán, tanto Obi-Wan como su aprendiz Anakin Skywalker, en la protección inmediata de Padme Amidala. Esta tarea les llevará, por empeño del joven padawan, a la investigación de quién hay detrás de los intentos de asesinato de la Senadora. Será el maestro Obi-Wan, siguiendo el rastro del cazarrecompensas que acechaba a Padme, quien descubra un terrible secreto oculto en el planeta Kamino, lugar en el que los kaminoianos están construyendo un ejército de clones por orden de algún Jedi.

Mientras, Anakin se marchará a Naboo con Amidala, buscando protegerla de los males que la persiguen. Allí estallará un amor secreto entre ambos, con diálogos y reflexiones que irán marcando la incipiente atracción por el lado oscuro del joven padawan. Sus temores y miedos, le conducirán, en compañía de Amidala, al planeta Tatoon en busca de su madre. Tal búsqueda resultará del todo dolorosa cuando descubra que los Tusken, moradores de las arenas, habían secuestrado a su amada madre, pereciendo esta en sus brazos, haciendo estallar toda la ira y el rencor que lleva dentro.

Por su parte, Obi-Wan, además de haber descubierto el ejército clon en Kamino, sigue el rastro del cazarrecompensas, quien le llevará al planeta Geonosis, lugar en el que reside el verdadero corazón de los separatistas, encabezados por el misterioso conde Dooku, antiguo padawan de Yoda y maestro de Qui-Gonn. Enviando un mensaje al Consejo Jedi, estos acudirán en auxilio de Obi-Wan, librando, para desgracia de la República, la primera batalla entre los droides de los separatistas y los clones de la República.

Como diría el Maestro Yoda, quien salvo a Anakyn y Obi-Wan de una muerte segura en Geonosis frente al conde Dooku (le amputa el antebrazo al padawan), nadie ha vencido en esta batalla. El camino de la República será tortuoso a partir de ahora que las armas ya han sido mostradas.

Todo quedará con un ejército de clones ya formado al servicio de la República. Una República caótica en la que uno no sabe quién gobierna y en pro de qué intereses. Cuidado con el personaje del conde Dooku, interesado, astuto y hábil, al servicio de Darth Sidious, y cuyo fin ya parece haberse satisfecho: allanar el camino para que estallara el conflicto interno.

Amidala y Anakin se casarán en secreto en los Lagos de Naboo…. 

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