‘My own private Idaho’. La distante intimidad de Van Sant.

Entiendo que sea una película de culto, repleta de adoración por parte de la crítica mundial y objeto de fascinación de sus feligreses. Sin embargo, lo siento. No me gusta ‘Mi Idaho privado’.

El chico narcoléptico, atormentando por un pasado lleno de azotes, rabia y frustración, no tenía más remedio que entrar en la bolsa de la marginación social. El guaperas ricachón, en cambio, lo hizo por gusto. De un modo u otro, la  unión y posterior contraposición entre los dos protagonistas, unos acertados Keanu Reeves y River Phoenix, me parece fría, distante. Si hay historia de amor, no la siento por ningún lado. 

No capto el sentimentalismo en esta historia, tampoco la reflexión. Van Sant no consigue despertar mi empatía hacia esos muchachos, náufragos del sistema que viven al margen de la sociedad. El poderío visual nadie se lo cuestionará, pese a que esté puesto al servicio de la nada. O el bueno de Gus se ha pasado de rosca, o yo soy demasiado sencillo y simple para este tipo de propuestas. En cualquier caso, fallida.

3.5/10   

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s