Esta película tenía la difícil papeleta de dotar a su historia de una pizca de originalidad para no caer en el pozo de mediocridad, chabacanería y efectismo en el que tantas y tantas cintas han ido, van, e irán a parar.
La historia no está del todo mal. No entusiasma en ningún momento, aunque, la verdad sea dicha, consigue entretener la velada por la vía de la tensión, el gore refinado y la claustrofobia asfixiante. Además, la duración es corta (requisito básico para este tipo de productos), el prólogo es resultón, la narrativa digna y el argumento convincente. Bien, han salvado la faena. Ahora a disfrutar con la sesión de sangre, tripas, escalofríos y sobresaltos, un tanto light, que aquí nos deparan.
En fin, para pasar el rato. Combina tanto con luces y palomitas como con oscuridad y una de uñas. La elección va a gusto personal.
5.5/10