Una cadena de televisión. Una productora con unas audiencias bajas. y un ejecutivo que busca rendimiento en la figura de un capullo que tiene un programa telebasura sobre el sexo en una cadena local. Ahí están los ingredientes, ahora sólo falta combinarlos en los pasillos de la cadena, y ya tenemos el cocktail servido: amor, sexo, tópicos, happy end.
La historia es un refrito del género, de la comedia reciente estadounidense, en el que él hace de hombre troglodita que únicamente piensa en el sexo, y ella de mujer sensible que busca algo más allá de lo que hay entre las piernas. Estereotipos que se vendrán abajo cuando, poco a poco, entre ellos, vaya surgiendo el amor, un amor desmitificador, a la par que cursi. Tópica y floja. No aporta nada, a los diez segundos de finalizar ya ni te acuerdas de lo que acabas de ver.
