Whitechapel, Londres. Finales del XIX. Barrio degradado por la llegada masiva de inmigrantes, especialmente de judíos. Con la degradación llegan las prostitutas, cientos de ellas. Es el escenario ideal para que un serial asesino comience sus rituales, con su peculiar modus operandi. Degollar, desentrañar. Siempre a prostitutas, of course. Siempre en mitad de la noche, con el anonimato que concede la niebla y la penumbra. Y una culpabilidad que siempre recae sobre los judíos en toda investigación. Les hablo, por supuesto, de Jack el Destripador, uno de los asesinos en serie más célebres de la historia. Y, a todo esto, un misterio todavía por esclarecer. ¿Quieren saber quién es? (Spoiler)
‘Desde el infierno’ es una cinta dirigida de una manera original, por los hermanos Hughes, con una ambientación muy tenebrosa que oculta a Londres bajo la niebla y oscuridad, al tiempo que la tiñe de un peculiar tono bermellón, sanguinoliento. Hay tripas, es obvio. Pero no abusa de ello, pues no se decanta por el terror. Es más una historia de intriga, de saber quién será, mezclada con el toque justo de amor y pasión, el de Depp, el personaje principal, quien sigue la huella al asesino, por Heather Graham. En definitiva, entretenimiento total. Cinta realmente conseguida. Buena.
Spoiler
Los guionistas se han decantado, echándole imaginación, de entre las cientos de teorías que hay, por afirmar que Jack no era otro que un cirujano, médico personal de la familia real inglesa, que se encargaba de arreglar, desentrañando a prostitutas, las farras que se pegaba el principito inglés. Todo con un toque masónico, de servidor leal. El argumento para que todo esto no saliera a la luz, era evidente: la realeza inglesa debía quitar del mapa a cualquier testigo (las cinco prostitutas) de la boda del Príncipe con una fulana, un total descrédito para el futuro de la Corona. Y el pobre Ian Holm, acabará en un psiquiátrico. A fin de cuentas, era un loco.